lunes, 16 de julio de 2007

DEL DOLOR DE LA CREACION I







" Construye pues el barco de la muerte ya que debes emprender el más largo viaje, el del olvido."
D. H. Lawrence
- David Herbert Lawrence -(Gran Bretaña, 1885-1930)








Desde siempre, ya sea por paradigma social, por imitación, por dogma de fé, o cualesquiera que sea la razón, estamos habituados a buscar ese "paraíso" al que llamamos felicidad.


Y dentro de esta "felicidad" se encuentran algunos de los conceptos más caros a los ojos de la multitud: paz, serenidad, realización, plenitud, fraternidad, benevolencia, los cuales, se dice, son elementos básicos del quehacer artístico o del brillante análisis humanista.


Un artista, se nos repite (a veces directa, otras, subliminalmente) es alguien privilegiado con ese don de crear cosas hermosas, que lo hacen "feliz" y le producen aquel estado de realización espiritual que le permite trascender el vulgo y elevarse por encima de todos aquellos obstáculos y miserias en que se debate el grueso de la humanidad menos afortunada.



Creo que disiento de esta premisa que no por agradable me parece más acertada (o por lo menos, no tanto) .

Porque no es precisamente la felicidad, la plenitud, la serenidad ni paz espiritual, todo, o el único y/o principal motivo de la creación artística (o el análisis filosófico).
Amén de un genio singular (o quizás a raíz de ello), la adversidad, la tristeza, melancolía, desesperación o frustración (inclusive el sufrimiento físico o el desajuste psicológico) suelen ser rasgos comunes en muchos de los más insignes representantes del genio universal. Y su mejor motor e inspiración en muchos casos.

Períodos más o menos largos de infortunio, desesperanza y adversidad suelen ser las musas más fieles y constantes de muchos creadores.



""And the Raven, never flitting, still is sitting, still is sittingOn the pallid bust of Pallas just above my chamber door;And his eyes have all the seeming of a demon's that is dreaming,And the lamplight o'er him streaming throws his shadow on the floor;And my soul from out that shadow that lies floating on the floorShall be lifted- nevermore!"



("Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo. Aún sigue posado, aún sigue posado en el pálido busto de Palas. en el dintel de la puerta de mi cuarto. Y sus ojos tienen la apariencia de los de un demonio que está soñando. Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama tiende en el suelo su sombra. Y mi alma, del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo, no podrá liberarse. ¡Nunca más!") *



Edgar Allan Poe**, considerado maestro del relato corto, del relato policíaco, crítico literario brillante (sus críticas y sarcásticas alusiones a pretenciosos, aunque poco afortunados autores sobreviven hasta la fecha), ensayista lúcido e incisivo, poeta de magnífica factura, creador de argumentos magistrales para sus cuentos policíacos o de terror. Un hombre atormentado, huerfáno, con adicción al alcohol desde temprana edad, repudiado por su padre adoptivo, arrastrando penurias económicas, casado con una sobrina doce años menor que él quién sufrió una enfermedad prolongada (tuberculosis) y murió dos años antes que él, constantemente abrumado por deudas, períodos depresivos que lo remitían de nuevo al alcohol (además del consumo del laúdano) murió en circunstancias lastimosas (por decir lo menos) sin que se supiera nunca la causa verdadera de la muerte. En una carta escribió:

"Mi vida ha sido capricho, impulso, pasión, anhelo de la soledad, mofa de las cosas de este mundo; es un honesto deseo de futuro." y en el hospital en donde murió en medio de alucinaciones y delirios se dice que exclamó antes de morir: " " "Lord, help my poor soul" (¡Que Dios se apiade de mi pobre alma!).



Años más tarde, un poeta francés, quién también cuenta en su haber con una infancia infeliz y ninguna comprensión ni apoyo a su vocación literaria, alcanza su primer reconocimiento dentro de las letras al traducir los cuentos de y poemas de Allan Poe, de quién recibe esa influencia para convertirse él mismo en el representante de un movimiento llamado Simbolismo. Su nombre: Charles Baudelaire.***

Desde temprana edad, a la par de su afición por la literatura y el ambiente bohemio, frecuenta prostíbulos (en donde conoce y tiene relación con una prostituta judía de nombre Sarah, quién probablemente le contagia de sífilis, padecimiento que a la postre le ocasionaría la muerte).

Económicamente va de fracaso en fracaso, pero eso no borra que Baudelaire es brillante, de conversación sorprendente, aquí su respuesta cuando su obra más famosa, la recopilación de poemas llamada "Las flores del mal" fue mal recibida y censurada después de su publicación por considerarla, el gobierno francés, obscena y ofensiva a la moral y le fueron recortados seis poemas mientras sufría la censura y el repudio general:

"Todos los imbéciles de la burguesía que pronuncian las palabras: inmoralidad, moralidad en el arte y demás tonterías me recuerdan a Louise Villedieu, una puta de a cinco francos, que una vez me acompañó al Louvre donde ella nunca había estado y empezó a sonrojarse y a taparse la cara. Tirándome a cada momento de la manga, me preguntaba ante las estatuas y cuadros inmortales cómo podían exhibirse públicamente semejantes indecencias."
Y otro comentario más, acerca de la belleza y la percepción:
"...a veces también -y tal es una de las características más interesantes de la belleza- el misterio y (para que tenga yo el valor de confesar hasta que punto me siento moderno en cuestiones de estética) la desdicha.
No estoy diciendo que la alegría no se pueda asociar con la belleza, pero sí digo que la alegría es uno de sus ornamentos más vulgares; mientras que la melancolía es, por decirlo así, su ilustre compañera, hasta tal punto que casi no concibo (¿será mi cerebro un espejo encantado?) un tipo de belleza en la que no haya desdicha."
(de "Fuegos de artificio", compilación de notas que Baudelaire llamaba su "diario íntimo" y que fueron reunidas por su madre y editadas post-mortem en dos títulos: "Fuegos de artificio" y "Mi corazón al desnudo")

Pero también sufre de prolongados períodos de depresión agravados por sus malestares físicos. Para aliviar sus dolores consume opio, toma éter. Murió a los 46 años, en un estado lastimoso y deplorable.




Sólo el círculo de poetas y amigos le mostraron apoyo al llamado "poeta maldito", y entre ellos, alguien llamado Paul Verlaine****, quién a su vez más adelante conocería y se relacionaría con otro joven y brillante poeta que dió muestra de su genialidad (y su poco convencional existencia) desde muy temprana edad: Arthur Rimbaud

Seguiré en otra ocasión con Rimbaud porque me parece que me llevará algo más de tiempo (y además lo merece sin duda)

Luz, 2007


* El Cuervo, el poema más famoso de Edgar Allan Poe, en donde narra la tristeza por la muerte de una mujer (Leonora) y rescata una atmósfera depresiva, sombría y desesperanzada.
** Edgar Allan Poe
(EEUU, 1809-1849) Escritor, poeta y crítico estadounidense, más conocido como el primer maestro del relato corto, en especial de terror y misterio.
***Charles Baudelaire
(Francia, 1821-1867) Poeta y crítico francés, principal representante de la escuela simbolista.
**** Paul Marie Verlaine, más comúnmente llamado Paul Verlaine.
(Francia, 1844-1896) Poeta francés, junto con Mallarmé, es tratado como maestro y precursor por los poetas simbolistas y decadentistas.










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