sábado, 30 de junio de 2007

CUENTO...




ES LA COSTUMBRE.

Cierras la puerta tras de ti con cuidado, tratando de no hacer ruido aunque en realidad no hay nadie ahí a quién puedas molestar o que encienda la luz preguntando de donde vienes.

Es la costumbre.
Caminando hasta la recámara empiezas a sentir como ese pequeño punto a la altura de tu ombligo empieza a crecer del mismo modo que las ondas concéntricas en un lago cuando se arroja una piedra a la superficie.
Pero esta onda en ti, se lleva todo a su paso y va formando un agujero negro y vacío que hasta el aire arrastra a su oscuridad. Tal vez sea por eso que tu corazón late con tanta fuerza como si sintiera que va quedándose poco a poco sin aliento.
Pero tú conoces esa sensación, más que temor o sobresalto es cansancio lo que experimentas, y por eso son tus movimientos tan lentos mientras te desnudas quitando tu ropa con el desgano y el hastío de quién sabe que no puede quitar de la misma manera la piel, las huellas, los recuerdos.Y eso mismo piensas bajo el chorro violento del agua fría en la regadera. Esa agua que se siente como afiladas agujas en tu piel, no puede lavar la tristeza, el desprecio, el asco.

****************

-¿Qué haces?
-Busco a mi abuelita...
-No está, fue al mercado, va a tardar un rato. Espérala
-Bueno, entonces me quedo.
.........
-¿Quieres que te enseñe un juego?
-¿Qué juego?
-Se llama “montar a caballo” es muy divertido y además te va a gustar, vas a sentir muy bonito.
-¿Cómo es?
-Ah, es fácil, mira ven para el otro cuarto, ahí te voy a enseñar cómo es...

******************


La luz del sol se lleva los miedos y la tristeza. El trabajo, las ocupaciones, los pendientes del día absorben los otros “pendientes” y por un momento los arrumban a un rincón. Las conversaciones son agradables, divertidas, frívolas.
-¿Y...qué tal?
-¿qué tal...?
-No te hagas..., anoche, el galán, ¿qué tal?, ¿cómo estuvo?

Te ríes, nadie escapa al interrogatorio obligado, menos las amigas y compañeras de trabajo, de vecindad, tienes que contestar, ellas están esperando lujo de detalles para poder analizar, juzgar y emitir su veredicto final que es “palabra de Dios”, lo sabes, tú también lo has hecho compartiendo risas, chistes, dobles y triples sentidos para quedar entre todas como las triunfadoras en la siempre vigente guerra de los sexos.
Así que empiezas tu relato, ya tuviste algunas horas para recomponer en tu mente todo lo sucedido y “editar” todo aquello que no les vas a confesar nunca. No, ni aún a tu mejor amiga, ni a tu madre, a nadie..., son esos detalles que hasta tú quieres olvidar, los que te producen esa nausea y te mantienen despierta por horas con la vista fija y perdida en aquel hoyo negro que comienza en tu estómago y acaba por devorar todo tu cuerpo.
Finalmente vuelves a salir ilesa del interrogatorio, risas y comentarios unos más subidos de tono que otros, pero la misma conclusión: así se hace, no hay como mandar en la relación, ser la dominante, ganar...

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-Te estaba esperando

-No podía venir, mi mamá me pregunta que porqué vengo tan seguido.
-¿No le has dicho nada verdad?, a nadie...
-No..., no he dicho nada
-Esta bien, por eso te quiero mucho, eres mi prima consentida. Este juego es sólo nuestro, ¿entiendes?, es por eso que no puedes decirle a nadie. Es nuestro secreto. Además, ¿a ti te gusta también, no es cierto?
No pongas esa carita, no te preocupes, yo tampoco le voy a contar nada a nadie, ven..., vamos adentro, ahorita te vas a poner contenta.

**********************

El hombre con quién has estado saliendo te volvió a llamar, al colgar el teléfono empiezas a reprocharte el haber cedido. Quisiste anteponer el trabajo, compromisos previos, tareas de casa aplazadas. No sirvió, antes de llegar a la discusión más violenta preferiste decir que sí, te pusiste de acuerdo (más bien escuchaste lo que él ya tenía decidido y asentiste) tal vez si le hubieras dicho la verdad: que estabas cansada, dolorida, que todavía no había transcurrido el tiempo suficiente para aliviar las heridas, los golpes...

Pero no, aún cuando se lo hubieras dicho no habría dado resultado, lo mejor es ya no pensar en eso y más bien empezar a prepararte. El llegará dentro de un rato, y más vale que estés lista, como siempre no dispone de mucho tiempo, y quiere aprovecharlo.Al vestirte notas que algunos moretones persisten, por más que ya tienen hasta dos o tres semanas, es molesto que no desaparezcan rápido, todo el tiempo tienes que estar cuidando tu ropa para poder ocultarlos. Es más fácil con los golpes que te dan en otras partes, por más que duelan, por lo menos no dejan huellas visibles.

Mientras piensas en ello, ya estás sintiendo como tu carne se estremece, desde ese momento ya empiezas a imaginar esas manos grandes y fuertes sobre tu piel..., no acariciando, ni tratándote con dulzura o tierna dedicación. Tú eres una masoquista, lo que tú quieres es ser castigada. Eso es lo que mereces.
Es la costumbre.

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-¡¿Qué están haciendo?! ¡¿qué cosa están haciendo malvados escuintles?!
....
-¡Levántate de ahí, chamaca cochina, desvergonzada, mala!, Súbete los calzones, que ahorita mismo vas a saber para que naciste, anda, largo con tu madre. Y ahorita voy para allá para arreglarte tu asunto.
...
-Mamá....mamá...
-Shtt, hija duérmete ya. Mañana tienes que ir temprano a la escuela.-Mamá, ¿es muy malo lo que hice? Mi abuelita no me quiere hablar más, tampoco mi papá me habla. Yo no sabía que era tan malo, ¿ya nadie me va a querer nunca?
-Shtt, duérmete, no pasó nada, ¿entiendes?. No pasó nada y no quiero que nunca, jamás vuelvas a mencionar nada de eso. Debes olvidarlo, pero sobre todo, nunca volver a mencionarlo.

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Cierras la puerta tras de ti con cuidado, tratando de no hacer ruido aunque en realidad no hay nadie ahí a quién puedas molestar o que encienda la luz preguntando de donde vienes.

Es la costumbre.
Ya no está ni tu abuela, ni tu padre, ni tu madre que te juzguen, que te señalen, que te hagan sentir con su actitud que estás “sucia” para siempre. Ya no está la familia toda mirándote como la “desvergonzada” que desde los 5 años se le ofreció a su primo y que además “disfrutaba” de esa relación “sucia” y “pervertida”. Que más da, no necesitas a nadie para sentirte asqueada de ti misma, te bastas sola. Ni necesitas quién te castigue por disfrutar de tu sexualidad; para eso están los tipos con quién te relacionas, esos hombres que te buscan una y otra vez porque cómo ellos mismos te lo dicen con sus expresiones soeces y burdas: “caray, siempre que estoy contigo disfruto tanto, no hay cómo el placer de sentir que cada vez que te poseo, más bien te estoy violando...y sobre todo, ver cómo lo disfrutas”
Es la costumbre.

Luz, 2007

jueves, 28 de junio de 2007

VIRTUAL AMISTAD...




"-Busco a los hombres-respondió el principito- Dime, qué significa "domesticar"?
-Los hombres-intentó explicar el zorro- poseen fusiles y cazan. Eso es bien molesto. Crian también gallinas; es su único interés. Tú buscas gallinas, verdad?
-No-dijo el principito- Busco amigos. Qué significa "domesticar"?
-Ah!..., es una cosa muy olvidada-respondió el zorro- Significa "crear lazos". *



Lo que hace indisoluble a las amistades y dobla su encanto, es un sentimiento que le falta al amor, la certeza.

Honoré de Balzac (1799-1850)



La verdadera amistad llega cuando el silencio entre dos parece ameno.

Erasmo de Rotterdam (1469-1536)



La amistad es el amor, pero sin sus alas.

Lord Byron (1788-1824)



Los lazos de la amistad son más estrechos que los de la sangre y la familia.

Giovanni Boccaccio (1313-1375)



Un amigo es una persona con la que se puede pensar en voz alta.

Ralph Waldo Emerson (1803-1882)



El auténtico amigo es el que lo sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo.

Kurt D. Cobain (1967-1994)



El amigo es otro yo. Sin amistad el hombre no puede ser feliz.

Aristóteles (384 AC-322 AC)



Pocas frases para tratar de explicar en modo muy parco y limitado el entrañable concepto de amistad. La relación tan intensa y gratificante que proporciona el encontrar entre la multitud, aquella persona que nos inspira confianza, simpatía, amor...


Ha sido, ciertamente, prostituido el uso del concepto. Es fácil decir: "es mi amigo" sin medir el alcance que tiene esa palabra, algo que habla de convivencia, complicidad, afinidad, empatía. No todo mundo es digno, o merecedor de tal título, porque no todos tenemos la suerte de coincidir con alguien que pueda entender las implicaciones que conlleva el ser amigo, las dosis de tolerancia, lealtad, cariño, honestidad, valentía acaso. Ni tampoco somos, muchos de nosotros, capaces de hacer lo mismo por alguien que llegado de no sé sabe donde, un día entra en la órbita de nuestra vida y de alguna manera se vuelve parte de ella. No como un accidente o detalle en el camino, sino como un compañero que a partir de ese punto recorre a nuestro lado (o nos deja recorrer junto a él) ese mismo camino por el que transitamos.


Hoy día las relaciones interpersonales se vuelven cada vez más frías, mas distantes, más desechables. Se critica al internet por proveer de "amistades" que se dicen igual de "desechables", "virtuales" se les llama, queriendo indicar con ello que se encuentran dentro de una especie de "limbo" entre el ser y no ser..., están y no mientras se tiene acceso a una conexión electrónica y cuando está se desconecta igual se desvanecen en ese espacio creado a base de fórmulas y algoritmos digitales.


No lo sé, tomando en cuenta los anteriores conceptos..., y muchos más que me faltan y que seguramente no son todos, ya que cada cual debe tener su muy particular concepto, yo creo que ese antiguo, devaluado en ocasiones, menospreciado en otras, sublimado, calumniado, ensalzado, pero siempre presente sentimiento que es la amistad, estará de manera "real" o "virtual" cada vez que se de la afortunada coincidencia de dos almas que se identifiquen en el lugar, tiempo, situación o medio que sea.


Con mi amor para mis amigas...en la red, y en mi vida que es algo más que un monitor y un cpu.


Luz, 2007


* Antoine de Sain-Exupéry. El Principito, Cap. XX


domingo, 24 de junio de 2007

LUZ...B



Sucedió que llegó el momento en que el creador de todo aquello sintió que era demasiado el trabajo para supervisarlo a un tiempo. Entonces, dado que su poder era ilimitado, decidió crear una cuadrilla de ayudantes para organizar el caos en que se estaba convirtiendo la materialización de sus incontables pensamientos.


Como comandantes de estas huestes nombró a dos entre ellos, a uno lo llamó: “mi poder” (Gabriel) y a otro el “portador de mi luz” (Luzbel). A este último, tal vez por algún tipo de preferencia, inclinación o simple capricho (que todo puede ser) le dio inteligencia, belleza, elocuencia, encanto en fin, simplemente lo dotó de todo aquello que lo ubicó rápida y sencillamente como el príncipe entre todos.


Pero Luzbel tenía además otra cualidad, era conciente de sus muchos dones y tenía el convencimiento de que no sólo era brillante por todo lo que generosamente se le había dado al ser creado, sino que por sí mismo, por su propia capacidad y el empleo de su inteligencia y virtudes, ocupaba ese lugar de privilegio; así que no pasó mucho tiempo en que en su mente se cuestionara el proceder del creador. Tenía en especial, la inquietud de aquella raza tan limitada y salvaje que sobrevivía en ese pequeño planeta que a pesar de su insignificancia en el inmenso universo de soles y mundos era tan hermoso y agradable. Le preguntaba al creador constantemente como era que no se decidía por aceptar que esos pequeños seres eran demasiado banales y torpes para apreciar la grandeza de la creación a su alrededor. Se desesperaba mirando al pasar el tiempo, la facilidad de aquellas criaturas por adaptarse a su entorno, por desarrollar sus muchas capacidades pero para todo aquello que les perjudicaba y en el ínter destruían con total abandono e inconciencia el paraíso que les habían obsequiado.
Un día llegó al colmo de su exasperación cuando el creador le indicó que no sólo estaba complacido con aquellos “hermanos” suyos (¡hermanos!, sólo ese adjetivo le sonaba a insulto) sino que iba a ponerlos bajo su custodia y protección para el día que fueran ellos –¡esos insignificantes mortales!- sus superiores. Fue demasiado ciertamente, Luzbel no era malévolo, pero tampoco estaba dispuesto a renunciar a su jerarquía y menos ante tales entes primitivos y absurdos, así que tajantemente dejó claro que él no obedecería en modo alguno esa orden tan descabellada.


Elocuente y persuasivo, se dedicó a ilustrar a sus subordinados acerca de la locura que aquejaba al creador, bien mirado les decía, resulta incluso lógico: es demasiado, tantos sueños y pensamientos materializados, tanto poder acumulado en una sola entidad, es normal que haya llegado el momento de retirarle el mando. Creo, en resumen que el viejo chochea y es hora de que alguien tome cartas en el asunto, ¿quién mejor que yo? Que soy entre todos el más capaz.


Y muchos le apoyaron, y al frente de ellos organizó la rebelión para evitar, en primer lugar que el creador magnificente se volviera en tirano y dictador y en segundo lugar que sus sueños de razas y criaturas “hechas a su imagen y semejanza” prosperara en otros planetas creciendo como una plaga que terminara acabando con todo.El pobre Luzbel no contó con que a pesar de toda su inteligencia, el gran poder que ostentaba, su increíble belleza, todo eso era animado por el hálito que sólo el creador poseía. Su rebelión fracasó, y aún más, tuvo que soportar la humillación de verse despojado de sus hermosos atributos y además desterrado de su hogar y repudiado por aquel que lo había creado.


Pero su mayor castigo, aquello que debía llevar como penitencia por toda la eternidad fue la muestra más refinada de que también, el que era capaz de un amor infinito podía ser infinitamente sádico. Le fue impuesta la humillante, penosa, infamante tarea de hacer valer su nombre: “portador de mi luz”...precisamente con aquellos a quienes tanto despreciaba. Así, Luzbel, junto con todos sus adeptos, fue enviado a ese planeta chiquito y perdido en el universo para compartir con aquellas criaturas llamadas “hombres” el conocimiento de todo aquello que a él le había sido entregado un día.


Y fue expulsado Luzbel de su hogar, y se instaló entre los hombres, y cumplió con la tarea que le fue encomendada...sólo que, recordemos: Luzbel es listo, demasiado. Y no quiere a los hombres, fue por ellos en parte que perdió todo aquello que amaba, así que efectivamente, él se encarga de llevar la luz del conocimiento a los hombres, lo hace incluso adoptando las formas más agradables y placenteras para atraerlos y seducirlos, con un pequeño detalle: no se olvida nunca de dejar en sus mentes una idea fundamental.


“Son dioses ustedes por sí mismos, en su mano está el poder de cuestionar, de inquirir, de investigar y tienen la voluntad y el libre albedrío para no reconocer más creador que su propia potestad. Nunca lo olviden”


Luzbel es paciente... sabe que, a la larga, la victoria será suya...



Luz, 2007.

sábado, 23 de junio de 2007

CUENTO...



¿Te acuerdas cómo fue que nos conocimos? yo sí, ya te lo había dicho, pero me gusta repetirlo. Lo primero que me atrajo de tí fueron tus ojos. Así como ahora, que brillan como las rocas en el fondo del río: negras y limpias en su espejo de agua que refleja la luz del sol y las estrellas.

Veo que sonríes, si, también sé cuanto te divierte la manera en que te describo. Nunca lo entendí, tú reías al escucharme como si te contara un chiste o una broma pero yo siempre hablaba en serio. Me da igual, me gusta tu sonrisa, me gusta y me gustaba tanto que entonces me esforzaba en hablar más y más para que siguieras sonriendo. Y es que con la risa, tus ojos cambiaban también, aquellas rocas oscuras y frías se volvían un par de chispas con luz propia, iluminaban no sólo tu rostro sino el universo alrededor.

Y tu risa, junto con tu voz, que sonido tan hermoso. Mi nombre en tus labios nunca tuvo un sonido más dulce, una entonación más armoniosa.


¿Cómo no amarte?


¿Y te acuerdas el día que me diste la mano para caminar por aquel camino empedrado? fue la primera vez que sentí la firmeza de tus manos, la seguridad que emanaba de tu pulso, de tu sangre.

Nunca hubiera querido soltarte, desde entonces pensé que mis manos habían sido hechas para estar entre las tuyas y mi cuerpo entero para ser cobijado, protegido, avasallado por el tuyo.

Mi piel conoció hasta entonces el latido de la vida, la pasión, el extásis de la carne en su forma más primitiva y al mismo tiempo más sublime. Sólo era cuestión de un roce, la más leve caricia bastaba para encender mi sangre, nuestra sangre.


¿Cómo no amarte?


Ahora estás serio, ya no sonríes. También conozco ese gesto. Igual estabas el día que me dijiste que era hora de marcharte. Me acuerdo que yo sonreía pensando que era una broma, otro de nuestros juegos. Tratando de seguirte la corriente yo también me puse seria, aunque no podía evitar seguir sonriendo y hablaba cada vez más esperando que apareciera el brillo malicioso en tus pupilas, la sonrisa a medias escondida entre todo lo que me decías: cansancio, fastidio, desgaste, por fin el constante y pertinaz aguacero de palabras y gestos amorosos había conseguido acabar con tu paciencia.

Pero no había sonrisas en tu cara, más bien tu ceño se marcaba, tus manos se empuñaban y hacías un esfuerzo por permanecer sereno mientras volvías a repetir que te ibas, que no podías seguir a mi lado y yo, después de la impresión del primer instante, te exigía, te suplicaba que me dijeras el porqué.

Y aún tuviste palabras cariñosas, pacientes, aún en ese momento que, fuera de mí y medio enloquecida por el estupor, la incredulidad y el sufrimiento, te acusaba y lanzaba contra tí mi amargura, me mirabas con ternura, con algo de dolor también, con una lágrima como la que ahora mismo veo temblar entre tus pestañas.


¿Cómo no amarte?


Por eso ahora, que te vas y das la espalda a la piedra blanca y fría que cubre la fosa en que reposo, y murmuras mi nombre al decir adiós. No te olvides amor que te amé, aún te amo...tanto.


Luz, 2007

jueves, 21 de junio de 2007

EL AMOR Y LA FE...








Dice Erich Fromm* que el amor es más que nada un acto de fé. También nos dice que " El amor es una actividad, y no un afecto pasivo. Se puede describir, de una forma muy general, con la afirmación de que el amor es, sobre todo, un dar y no un recibir. "**

Así pues podemos entender que el amor, ese curioso sentimiento que parece afectar a un tiempo el intelecto, la emoción y el cuerpo físico, no proviene de algún tipo de razonamiento o actividad intelectual no, todo debiera provenir de algún tipo de característica difícil de cualificar y/o cuantificar porque se encuentra asentado en los límites de lo que llamamos "alma", "espiritú", y sus parámetros se dan a partir de "sensaciones" que más allá de lo físico se refieren a cuestiones mucho más intangibles y abstractas que no por ello menos evidentes.

¿Será por eso que ese sentimiento amoroso parece a veces tan inalcanzable, inexplicable, inverosímil?, si nos atenemos a pensar en que para poder experimentarlo hay que contar con una "calidad emocional" que implica generosidad, desprendimiento, "bondad de corazón", pareciera que sí.

Según esto, alguien carente de fé, de esperanza, no podría alcanzar ese estado de placidez o felicidad que implica el puro y desinteresado desprendimiento de algo propio, con el único y exclusivo fin de proporcionar un bien a otro (o a uno mismo, o si no ¿en donde queda el amor-propio? o caemos acá en la paradoja de que amarse a sí mismo es una forma de egoísmo que impide también el disfrutar el amor?)

Un buen ejemplo de esto sería el amor filial, fraternal, ese amor de los padres o familiares que no vacilan en desdeñar su propio bienestar o salvedad por los consanguíneos, aunque, si pensamos por ejemplo en un animal que defiende a su camada (el instinto les impele a defender la prole puesto que instintivamente saben que es la manera de garantizar la permanencia de la especie) ¿hablaremos ahí de amor filial? o simple instinto...me queda la duda.

Pero pienso ahora en el amor de pareja, ese amor que hombres y mujeres constantemente utilizan como bandera y pendón de sus alegrías, tristezas, logros, fracasos, carencias, trabajos, esfuerzos, glorias y caídas indistintamente. Ese amor que se llama huidizo, incomprensible, al mismo tiempo infierno y gloria; por el que también se desatan cruentas guerras de sexos siempre pretendiendo que unos y otros: amantes y amados, correspondidos y desdeñados, sean los victoriosos y los menos lesionados en ese constante encuentro de voluntades, de deseos, de sentimientos.

Y si es entonces cierto, o por lo menos cercano a la certeza, que hay que tener fé para poder amar, me queda claro que la humanidad está por irse al pozo del desamor (o del caño, que en todo caso sería algo más descriptivo de lo que son actualmente las relaciones interpersonales). La fé, en estos tiempos, se vuelve un artículo de lujo, un valor arcaico y devaluado que -asociado con la práctica de algún culto- se mira con desconfianza, con sorna y del que, invariablemente, la mayor parte de los hombres andamos escasos.


Luz, 2007


* Erich Fromm(Alemania, 1900-1980) Psicoanalista germano estadounidense, célebre por aplicar la teoría psicoanalítica a problemas sociales y culturales.

** El arte de amar (1956)

sábado, 16 de junio de 2007

POEMAS...???




Dolor

Me siento tan cansada,
Sin fuerzas ya de levantar mis alas
Miro hacia el horizonte,
La luz del sol estalla en mil colores
El mundo es ancho,
El cielo azul y limpio sobre campos dorados,
Donde alcanza mi vista, todo es como un milagro.

Y yo estoy tan cansada,
Mis alas están rotas,Y yo estoy desgarrada...


Soledad

El tiempo se detuvo, los sonidos cesaron,
El viento entre las ramas se quedo agazapado.
No se oye ni un susurro, ni un rumor apagado,
Como si fuera el mundo un lugar encantado.

Y así, en el silencio,
sola entre tanto espacio,
Percibo claramente las sombras del pasado,
Y llegan a mi mente los ecos olvidados.

Cuando fuimos ternura, deseos de eternidades,
Y llenamos las horas y agotamos las noches,
bebiendo nuestro aliento
y creyendo de cierto que el amor era eterno.

Pero hoy, el tiempo se detuvo, los sonidos cesaron,

Y sola, al final sola,
Entre la hierba verde y el silencio del campo,Me revuelvo en mi tumba y me digo: ¿hasta cuándo?


Mañana

Mañana –me digo-, me levantaré de nuevo,
Reuniré de entre los escombros y las ruinas
Los restos de valor, coraje y dignidad que hayan quedado.

Mañana –me digo-, al sol de nuevo día,
Levantaré mi frente, recompondré el gesto y el orgullo
Y de alguna manera me encontrarán erguida.

Mañana –me digo-, dejaré atrás de nuevo,
Esta piel abrasada, este amor desdichado,
Y todas estas lágrimas.

Mañana –me digo-, mañana...
Hoy todavía no puedo, hoy todavía no siento,

Hoy todavía es muy pronto para mi cuerpo muerto.


Amores

Que tristes se quedan los recuerdos,
Tan llenos de risas se vuelven lamentos,
Llenos de ilusión, convertidos en cenizas al viento.

Que tristes se quedan las promesas,
Tan llenas de esperanza, se vuelven amenazas,
Llenas de alegría, convertidas en lágrimas amargas.

Que tristes, que tristes se quedan los amores,
Tan llenos de pasión se tornan en fantasmas,
Implacables, despiadados, incansables, devorando las almas.


Luz, 2007

jueves, 14 de junio de 2007

LA DULCE MUERTE.




"Al final del día -concluyó la anciana-, a eso se reduce todo el asunto: volver al principio y encontrar que nada es diferente, nada cambió, nada..."

La mujer calló, sus ojos parecieron hundirse aún más entre sus muchas arrugas y el brillo que por un momento los animó acabó por extinguirse también.

En el silencio que siguió a esa última frase, quedaron como un eco dos o tres palabras que parecieron absorber el aire alrededor de la mujer y cercarla con un inmenso muro de tristeza.

Creo que fue entonces cuando empezó a morir.

Sin aviso, sin gesticulaciones, sin dolor o alegría. Indiferente y quieta no se dió cuenta al principio -tal vez-, que la vida como la había conocido hasta entonces se alejaba como las olas se retiran de la playa.

Al cabo de un momento -o de muchos años- abandonó por fin el miedo, la zozobra, el dolor, y se quedó ahí, muriendo suavemente, en paz y libre al fin.


Luz, 2007

martes, 12 de junio de 2007

MAESTROS EN CAMPAÑA.




Cuando comencé la educación primaria tenía 5 años, recuerdo perfectamente a la maestra que me enseñó a mover mi mano formando "gatitos", "casitas", "gusanitos", y un día esas interminables planas y planas de "dibujos" se volvieron letras y luego palabras y entonces ya sabía escribir mi nombre y muchas palabras más que día con día se iban acumulando. Ahora que conocía la clave, lo más sencillo era utilizarla y formar todas las combinaciones posibles dentro de aquellas reglas mismas del código, a saber: ortografía, sintaxis, prosodia...

Junto con ese descubrimiento definitivo de la escritura, se dió también su indispensable complemento: la lectura, y esa misma maestra, al notar que parecía yo ávida de seguir leyendo aún más de lo que aquellos libros de texto gratuito ofrecían como textos de lectura, me obsequió mi primer libro (que aún conservo)

Una maestra me abrió la puerta a un camino que todos los días recorro con renovado placer y que no importa cuales sean las circunstancias, nunca me ha dejado de sorprender.


******* O ********


Cuando cursé la secundaria tuve una maestra a la que todo el plantel temía, odiaba y maldecía en voz baja (y a veces no tan callada). Para peor era subdirectora del plantel y por lo tanto no sólo tenía autoridad sobre su clase, sino sobre todo el alumnado. Si alguna infracción cometías o algo no andaba del todo bien con tu rendimiento, conducta, disciplina, etc., llegabas a su oficina que a decir de todos era punto menos que la antesala del diablo.

Esa fue nuestra maestra de matemáticas en el último año que cursé. No le habían exagerado ni un mínimo: estricta, férrea, tirana hasta el límite en que no se podía demandarla, pero tampoco podías dejar de sentir que todo el tiempo sostenía una espada de Damócles sobre tu cuello cuando te preguntaba esperando una respuesta (que la mayoría de las veces era incorrecta, no por falta de conocimiento sino por exceso de nerviosismo, al menos en mi caso así era).

Un día, después de un regaño que fue el que me colmó el vaso del nerviosismo, le reclamé que fuera tan exigente, tan tirana, que no se conformara con una respuesta sino que además exigiera razonamientos, argumentos, explicaciones...

Esa maestra me enseño ese día que sólo en la exigencia, en el ir más allá, en el buscar y no quedarse en lo mínimo se encontraba la excelencia: la personal, la que te hace sentirte orgulloso, satisfecho, completo, no el quedar bien con uno u otro, sino contigo mismo. El sentir que después de un esfuerzo mayúsculo podías encontrar que podías dar más...y hacerlo. Sin importar si en el ínter hubiera que aguantar uno que otro adjetivo como "tirana"


******* O *******


Cursé la preparatoria y tuve un maestro, en su apariencia un hippie sesentero y en su comportarse un libre-pensador-neosocialista-valemadrista a toda prueba. Un hombre joven y lleno de esas ideas "revolucionarias" muy poco casadas con la norma de un programa de estudios. Era maestro de Historia, aunque claro, un personaje de tales características no toleraba que le llamaras maestro, había que llamarlo por su nombre o mejor aún: "camarada" (juro que nunca lo hice) también nos dejó claro que no nos iba a enseñar nada, de hecho, su única labor consistiría en darnos algunos textos que debíamos leer. "No por aprobar la materia, sino porque les es fundamental el tener el conocimiento de esas lecturas", también nos dijo que esos textos eran simples referencias y que, claro, si nosotros encontrábamos algún otro autor o texto que fuera más a propósito pues con todo gusto lo tomaría en cuenta, "es más, tendrán puntos adicionales por sus aportaciones".

Viniendo de una educación bastante rígida y llena de reglas, ese comportarse de un Maestro me ponía bastante nerviosa, no concebía como podía verlo como alguien de carne y hueso siendo que para mí, un MAESTRO era como un ser omnisapiente, todopoderoso y digno del mayor de los respetos. Supongo que mi nerviosismo era muy evidente, hasta que un día el llegó a su clase, como siempre lo hacía se sentó en un pupitre entre todos nosotros y dejó que empezaran las exposiciones. En un momento dado, se levantó fue hasta mi pupitre, se acercó y me dijo: "no quiero que te sientas mal en mi clase, si quieres..puedes llamarme Maestro" y se alejó con una gran sonrisa.

Ese maestro me enseñó que todos podemos ser maestros, que la solemnidad no tiene nada que ver con el conocimiento y que, a pesar de todos los pesares, el enseñar puede resultar algo bastante divertido.


******* O *******


Estos tres apuntes que se me ocurren al azar, me vienen a la mente cuando veo a esos "maestros" que de mentores han pasado a constructores de barricadas, agitadores, gritadores de consignas. Y me congratulo de no haber conocido en toda mi vida de estudiante a ningún "maestro" de esos.


Luz, 2007

lunes, 11 de junio de 2007

PROSTIBULOS VIRTUALES.




Siguiendo con la idea de cómo los seres humanos llevamos las situaciones at extremis, me he encontrado que muchos sitios de la red (blogs, chats, páginas de amistad, foros, etc.) son en realidad prostíbulos virtuales a medias disfrazados.

Esta obsesión de las personas por el sexo, combinado con una suerte de desconocimiento, tabúes, prejuicios, traumas, represiones, perversiones y un sinfín de condicionantes más, todo aderezado con el plus que ofrece el "anonimato" que conlleva el ocultarse tras un "nick" y un "perfil" que nadie sabe si es real o no.

No me referiré a esos actos que son en todo caso delitos tipificados (o casi) como lo puede ser la trata de personas, pederastia, prácticas snuff (si es que así se llama y aún existe), etc.

Unicamente quiero comentar ahora la actitud de hombres y mujeres que, teniendo una edad que los califica como "adultos", la posibilidad de acceder a este medio y un mínimo de "educación" entran a estas páginas antes mencionadas y se comportan de una manera vil y baja por decir lo menos.

¿Qué es lo que más me llama la atención de esta actitud?, pues que inclusive le quitan la dignidad y el respeto a la actividad que muchos poetas, pensadores y escritores han celebrado: la prostitución.

Porque aquella se entiende como un oficio, una actividad, inclusive un acto de amor, que estas personas supuestamente "educadas" (mujeres que en su vida "real" son ejemplo de virtud y buenas maneras, excelentísimas damas que trabajan y son exitosas, o amas de casa realizadas y felices en su rol de esposas y madres; hombres que presumen de sus relaciones, éxitos y acomodada posición -lo que sea que esto signifique) rebajan de tal manera que la prostituta más vulgar y el "padrote" más patán resultan preferibles -por lo auténticos- a estas grotescas y patéticas imitaciones que me encuentro en la red.


A continuación dos ejemplos de como las putas, las verdaderas, las que no se esconden tras una pantalla y un teclado, son vistas por dos poetas.





" Algunos dicen que debemos eliminar del poema los remordimientos personales, permanecer abstractos, hay cierta razón en esto, pero ¡POR DIOS! ¡Doce poemas perdidos y no tengo copias! ¡Y también te llevaste mis cuadros, los mejores! ¡Es intolerable! ¿Tratas de joderme como a los demás? ¿Por qué no te llevaste mejor mi dinero? Usualmente lo sacan de los dormitorios y de los pantalones borrachos y enfermos en el rincón. La próxima vez llévate mi brazo izquierdo o un billete de 50, pero no mis poemas. No soy Shakespeare pero puede ser que algún día ya no escriba más, abstractos o de los otros. Siempre habrá dinero y putas y borrachos hasta que caiga la última bomba, pero como dijo Dios, cruzándose de piernas: veo que he creado muchos poetas pero no mucha poesía. "


Charles Bukowski(EEUU, 1920-1994)


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Canonicemos a las putas... Canonicemos a las putas. Santoral del sábado: Bety, Lola, Margot, vírgenes perpetuas, reconstruidas, mártires provisorias llena de gracia, manantiales de generosidad.Das el placer, oh puta redentora del mundo, y nada pides a cambio sino unas monedas miserables. No exiges ser amada, respetada, atendida, ni imitas a las esposas con los lloriqueos, las reconvenciones y los celos. No obligas a nadie a la despedida ni a la reconciliación; no chupas la sangre ni el tiempo; eres limpia de culpa; recibes en tu seno a los pecadores, escuchas las palabras y los sueños, sonríes y besas. Eres paciente, experta, atribulada, sabia, sin rencor.No engañas a nadie, eres honesta, íntegra, perfecta; anticipas tu precio, te enseñas; no discriminas a los viejos, a los criminales, a los tontos, a los de otro color; soportas las agresiones del orgullo, las asechanzas de los enfermos; alivias a los impotentes, estimulas a los tímidos, complaces a los hartos, encuentras la fórmula de los desencantados. Eres la confidente del borracho, el refugio del perseguido, el lecho del que no tiene reposo.Has educado tu boca y tus manos, tus músculo y tu piel, tus vísceras y tu alma. sabes vestir y desvestirte, acostarte, moverte. Eres precisa en el ritmo, exacta en el gemido, dócil a las maneras del amor.Eres libertad y el equilibrio; no sujetas ni detienes a nadie; no sometes a los recuerdos de a la espera. Eres pura presencia, fluidez, perpetuidad.En el lugar en que oficias a la verdad y a la belleza de la vida, ya sea el burdel elegante, la casa discreta o el camastro de la pobreza, eres lo mismo que una lámpara y un vaso de agua y un pan.Oh puta amiga, amante, amada, recodo de este día de siempre, te reconozco, te canonizo a un lado de los hipócritas y los perversos, te doy todo mi dinero, te corono con hojas de yerba y me dispongo a aprender de ti todo el tiempo.

Jaime Sabines (1926-1999)

domingo, 10 de junio de 2007

CARTA DE DESESPERANZA A UN AMIGO.


El ser humano es en sí, una fuente inagotable de sorpresas para sí mismo (por lo menos para mí sí).

Puede ser capaz en cierto momento de las introspecciones más profundas en cuestiones metafísicas, filosóficas, espirituales..., como al siguiente momento devolverle a nuestra condición su naturaleza de animal ¿racional? y volverse un ser básicamente salvaje que parecería no haber llegado a ese desarrollo cerebral que le permite pasar de sus instintos primigenios como comer, reproducirse y morir.


Para mí la vida es tal como es, ni más ni menos y tiene sus momentos sin duda (algunos excelentes, por cierto). Lo que me hace reflexionar es el hecho de que por más que la vida sea así, invariablemente nos empeñamos en hacerla complicada y rebuscada, tal vez a eso se deba que a ciertas personas se nos tache de "amargadas" y "pesimistas" cuando no pretendemos darle vueltas de tuerca innecesarias a las cosas (o por el contrario, le buscamos tres pies al gato porque de alguna manera todo aquello que parece bueno nos deja aquel sentimiento de que algo debe estar mal cuando las cosas van tan "bien").


Dado que a mí no me importan mucho los adjetivos ni etiquetas, y aún menos cuando quienes me los endilgan son unos entes que no conocen ni la "o" por lo redondo, debiera no hacer caso de ello, pero si me deja pensando el hecho de que no contentos con andar por la vida tentaleando y tropezando con su venda (hecha de tela floreada y multicolor, no faltaba más) en los ojos, quieren hacer o pretenden que el resto de la humanidad comparta su visión atrofiada y alterada de las cosas.
Viene a colación porque (yo no sé si sea mi percepción o en verdad esté sucediendo) ultimamente me encuentro en una cierta realidad alterna en donde todo tiene que ser "lindo" y "perfecto" y "bienintencionado". Todo puede resolverse, todo tiene remedio, todo es mejor si lo vemos desde el cristal de la buena voluntad, la amistad, la igualdad, la fraternidad y la igualdad (pues ya los franceses lo proclamaron..o no?)
No importa que depredemos, como salvajes que somos, el único planeta que tenemos para habitar, no importa que asistamos impávidos al espéctaculo de la matanza de miles en aras de las ansias de conquista de unos cuantos, no importa que mueran personas de hambre y enfermedades en un estado en donde también desfilan "lasreinasdebellezademissuniverso", en fin...nada de eso importa, pero no te atrevas a decir que somos apenas unos primates venidos a más. No te atrevas a cuestionar la condición subnormal de unas aberraciones que me resisto a llamar personas y que andan por la vida cerrando calles, agrediendo a propios y extraños y vandalizando el entorno. No, no te atrevas a decir que no crees que eso se arregle con un verso de rabindranath tagore o con una oración fuerte al espirítu santo o más aún (blasfemia suprema!!!) con una "sonrisa-de-paz-y-amor-para-la-humanidad"


Pues no, por más que alegues que es mejor sonreír con una taza de café en mano asistiendo divertido al espectáculo de nuestra debacle. Por más que lances tus "chispas" de ajenjo para compensar el almibaradisimo coctel que las personas te ofrecen no parece surtir efecto.

En la película de David Fincher: seven*, hay esa escena en donde el investigador, al encontrar los diarios del asesino, lee algo como: "hoy me encontré con un hombre en el andén del metro, intenté ser cordial y le escuché mientras me hablaba del trabajo, el clima y cosas tan fútiles e insulsas que cuando menos lo pensé estaba vomitandole encima..., no pude evitarlo"
Nunca como estos días, me sentí tan identificada con esa situación, hay ocasiones en que la estulticia me rebasa y por más que quiero hacer uso de el humor que siempre suele acompañarme, de repente se me revierte en desencanto y concluyo que la vida es tal como es...pero los seres humanos... ah!!!!, nosotros sin duda, somos otra cosa.



Luz, 2007



* SE7EN, (1995)
Cast Brad Pitt, Morgan Freeman, Gwyneth Paltrow, Kevin Spacey, Director(s) David Fincher Writer(s) Andrew Kevin WalkerGenre(s) DramaRelease Year 1995


sábado, 9 de junio de 2007

GOTAS DE LUZ.


GOTAS DE LUZ.
A propósito de una frase leída a Jaime Sabines.*



"La noche se siente..., tiene consistencia, textura; se huele..., inclusive, dejando asomar la punta de la lengua entre los labios, se percibe la humedad que, sin duda, sabe a noche".Al encender el cerillo, la débil luz dibuja los dedos que lo aferran y unas muñecas huesudas y blancas que tentalean buscando, encuentran la vela y antes de que se apague el cerillo se mira chisporrotear el pabilo al encenderse. El círculo de luz se abre, primero vacilante, tembloroso, y alrededor las sombras crecen y se achican tomando forma mientras la flama por fin se mantiene quieta y arde ya, clara y tranquila.


Ahora las manos no son ya el par de blancos guantes que parecían surgir de la nada entre la oscuridad, ahora también se percibe el cuerpo delgado y desgarbado que toma su lugar en la silla de palma desgastada. La voz que se escucha sale de unos labios dibujados con una línea apenas un poco más marcada en una cara al igual que las manos: blanca, pálida, inexpresiva (será que también la voz posee esa misma cualidad de blancura lechosa, transparente...?) "Y si, -continúa- la noche se siente...y todo este tiempo he aprendido a reconocer cada uno de sus sonidos, de sus olores, de sus sensaciones y sabores."


Se detiene, una de esas manos blancas y serosas (será que hasta las azuladas venas han cambiado el color que da la sangre por el de ese marfil ambarino que lo envuelve?) gesticula frente al rostro, como si los dos profundos huecos que son los ojos pudieran ver sus evoluciones, y mientras continúa hablando: "aunque a decir verdad, no fui yo, es decir, no lo hice solo, el descubrir todo esto que ahora sé: el universo que existe en la noche en la que vivo."


La mano descansa ahora flácida en la pierna, la boca intenta una sonrisa (será sonrisa o es que apenas se mueven los labios articulando las palabras?) y sigue hablando: "sería mezquino de mi parte adjudicarme el crédito, la verdad es que fue ella: Luz, -no hay casualidades, sabe usted?- ella me guió, me enseñó, me descubrió..." La voz ahora se hace más íntima, lejana, cálida...(¿imaginación?, o la luz de pronto cambió también de intensidad, de cualidad...?) mientras las palabras ahora envuelven y llenan el espacio alrededor hablando de encuentros, emociones, paisajes, sueños que no lo son, realidades fantasiosas..., el tono baja cada vez más, tal vez tiene rato que dejó de escucharse y aún así el relato continúa, aunque por momentos es ininteligible, aunque se siente, se huele, se advierte en el aire inmediato...¿cómo? un misterio más de los muchos que pueblan el mundo.Aunque de repente, sin aviso ninguno, la voz vuelve a tomar dimensión y paradójicamente la luz de la vela está por extinguirse (no hay casualidades?) y se escucha la última parte del relato: "Ella llenó con gotas de amor el vacío de mis ojos ciegos...ella...Luz."


Con la última palabra se apagó la vela, la oscuridad avanzó e invadió el espacio, sólo fue un momento...porque fue entonces que Ella se hizo presente y entendí por fin aquella blancura transparente, entendí al fin porque la noche se puede sentir y como unas gotas de Luz habían podido llenar el universo de unos ojos ciegos.


Luz, 2007


* “Gotas de luz llenaron ojos vacíos, ...”
Es la sombra del agua, Jaime Sabines.

SILVESTRE O EL GATO TRANSFORMISTA.






Silvestre sabe sin duda quién manda y marca el paso entre nosotros. Lo sabe y ejerce su tiranía con tal dulzura y calculada frialdad que a veces me pregunto (no sin un sentimiento de mal disimulado espanto) cuales serán sus pensamientos, sus verdaderas intenciones, cuando, apaciblemente acurrucado en el hueco de mi brazo, me mira tan fijamente que acaba por vencer en ese "duelo visual" no declarado del que siempre sale triunfante.






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-Me gusta verte, es más, me encanta verte con esa ropa: vestida... o desvestida a medias.
-¿sí?
-Por supuesto. Cuando te veo así, me dan ganas de poseerte, de atarte, de tomarte de manera bastante salvaje. Tú sabes..., el verte así hace que surja mi parte más animal, mi lado más perverso.

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A veces, Silvestre me pone verdaderamente mal. De un tiempo acá ha dado en desaparecer: inesperada y también indefinidamente.La primera vez que sucedió me angustié en serio, lo imaginaba perdido, hambriento, quizá golpeado, malherido o...muerto. Ya me había dado muestras de su carácter violento, de su temperamento agresivo y pendenciero.Pero regresó, cual si apenas se hubiera ido hacía unos minutos. La angustia y el alivio se mezclaron y al mismo tiempo que le dirigía los regaños más ásperos, lo quise cubrir de besos. Se dejó hacer por un momento y luego me regaló esa mirada oscura y fija que me indicó que era momento de dejarlo antes de probar sus garras.



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-Te extrañaba...
-mmm...? sí, yo también.
-¿porqué no te había visto? ¿has estado ocupado?
-...algo..
-Me da gusto verte, cuéntame ¿qué has hecho?
-...
-¿sí?
-Tuve un día de perros, mejor nos vemos otro día porque ahora mismo soy capaz de insultarte a ti también.

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Un día quise dejar a Silvestre. No a su suerte, claro, tan astuto y sabiendo ser encantador cuando se lo propone, no le faltaría con quién refugiarse. Tenía de cualquier modo su alimento y techo seguro, sólo se trataba de ignorarlo, sacarlo de mi vida y de mi constante atención.
Pasó el tiempo, yo me hacía fuerte repitiéndome a diario que no me hacía ninguna falta y que esa sensación de pérdida se pasaría pronto. Que estaba mejor sin la angustia de pensar si llegaría o no; si se tendería a mi lado dándome un momento de deliciosa compañía o simplemente tomaría su alimento y luego de mirarme como el amo satisfecho mira con desdén a su esclavo daría la media vuelta y se iría.
Pero Silvestre sabe sin duda quién manda. Después de un tiempo se me acercó un día con una mirada y una actitud diferente, se dio cuenta que lo ignoraba y con toda calma se encaramó en mi cama hasta ponerse frente a mí. Reconocí la mirada aquella que a la par de asustarme me hipnotizaba y sentí su mano por mi rostro. Una mano suave que –por más que sabía que tras esa suavidad se escondían las garras que también conocía- me desarmó: extendí mi brazo como lo hacía siempre..y él tomó su lugar como el rey que tranquilamente regresa a su trono...como lo hacía siempre.

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-¿En donde te habías metido?
-en ningún lado, siempre he estado aquí.
-ah, entonces seguimos estando...tú allá y yo aquí, juntos siempre en nuestra ausencia.
-pero pasó algo de tiempo....meses.


-¿tanto? Caray, no pensé que fuera así. Te extrañé, ¿y sabes? Me sigue encantando verte. Eres deliciosa ¿ya te lo había dicho? Y con esa ropa puesta...o dispuesta, aún más.
-...
-¿te alejaste porque querías “castigarme” o algo así? No vuelvas a hacerlo cariño, ¿no sabías que yo también te pienso...te necesito...demasiado?




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Silvestre va y viene, me exige lo que quiere (sin exigirlo en realidad) y me da lo que quiere (sin darlo en realidad tampoco), y yo asumo que así va a ser.
Creo que lo que me fascina es precisamente eso: su naturaleza que es impredecible, independiente, primitiva (que por otro lado me descubre también el puro instinto animal e irracional) y el vivir teniéndolo y no, al filo de la incertidumbre y la expectación de no saber si cuando se va de mis brazos con su andar indolente, sin voltear, sin sentir mayor pena o gozo, volverá o no.

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-Siempre me da gusto verte.
-a mí igual, pero me voy porque estoy cansado, me caigo de sueño. Hasta mañana.
-¿nos vemos mañana?
-sí, nos vemos...bye.



Luz, 2007




miércoles, 6 de junio de 2007

PRIMERA ENTREGA


Tal vez sea como dice el tutorial de esta página, lo importante es comenzar y lo que venga después..quién lo sabe. Así que aquí estoy ahora en este espacio y espero que algo suceda .