
lunes, 31 de diciembre de 2007
AÑO NUEVO.

jueves, 1 de noviembre de 2007
MUJER-SERPIENTE.

domingo, 28 de octubre de 2007
FUERA ROPA.

jueves, 25 de octubre de 2007
VAGABUNDOS.

Otra noche de lluvia en la calle. Ya no debería de tomarle por sorpresa y aún así, ante las primeras gotas frías y persistentes, la piel se le contrae y por reflejo trata de hacerse más pequeño en su ya de por sí, disminuido y huesudo cuerpo.
Como sea es una contrariedad, este lugar por lo menos parecía tranquilo para permanecer un tiempo, nada que comer -lo cual siempre era común y por lo tanto soportable- pero tampoco demasiados niños calamitosos y desocupados que lo tomaran como blanco para sus burlas y crueldades...¡niños! sólo de pensar en ellos se hacía un hueco doloroso en su vientre e involuntariamente sus dientes se juntaban en una mueca que parecía agresiva, pero que no era sino el efecto de un temor justificado. En varias partes de su cuerpo guardaba los "recuerdos" que le dejaron los "inocentes" juegos y bromas de varios niños que había tenido la desgracia de conocer. Y pensándolo bien, no sabía que era peor, porque también los adultos..los hombres resentidos y pendencieros, las mujeres maniáticas y prejuiciosas, en fin, que sólo era cuestión de que vieran su aspecto lastimoso, de inconfundible desposeído, para que llovieran sobre sí, primero las miradas y muecas desaprobatorias, luego las palabras ofensivas y soeces y finalmente la violencia física: golpes, patadas, pedradas...todo para alejarlo del vecindario y desterrar de sus vida la miseria.
Después de años de vivir en esas condiciones, había acabado por entender que parte de todo ese odio y esa malevolencia debía provenir de la propia inmundicia personal. La condición de parias que cada quién llevaba en el alma, era lo que los impulsaba a querer eliminarlo porque de esa manera sentían -quizá- que así acababan con sus propias suciedades. Asi pues, en sus reflexiones, él venía a ser como el chivo expiatorio o el pararrayos de las miserias de los demás, que ironía.
La lluvia arreciaba, ¡que molestia! si no encontraba pronto un lugar donde guarecerse acabaría de nuevo ensopado y hambriento a media calle. Pero era difícil, con una lluvia asi, todo acababa convirtiéndose en arroyuelos más o menos grandes y charcos por doquier. El parque por ejemplo, solía ser un buen lugar, las bancas eran cómodas y sabiendo escoger, había inclusive algunas que eran tan confortables como cualquier habitación decente. Claro que ahora todo aquello sería como querer dormir en el pantano (lo cual había hecho en alguna ocasión y no era nada agradable), y además, existía la desventaja de que su abrigo, tomando en cuenta la desnutrición constante y la intemperie que siempre tenía que soportar, ya no le proporcionaba la misma protección que antaño. Ahora era más bien como una cobija raída y andrajosa que además de todo, era responsable también de muchas enemistades porque aunque a él no le importaba ni poco ni mucho, parecía despedir muy mal olor ya que era la nariz, lo primero que arrugaban las personas al verlo.
Y el dolor, ya había notado hacía tiempo, que en cuanto empezaban las lluvias y el mal tiempo, sus extremidades también se lo hacían saber por medio de punzadas que primero eran cortas y ocasionales, pero últimamente eran ya de un dolor que persistía y cada vez era más intenso. No era por cierto, demasiado viejo, o al menos eso creía con algo de optimismo de su parte, pero ciertamente, en su mente se habían borrado fechas y aniversarios y el presente era lo único que realmente contaba. Los recuerdos eran la mayoría de tal manera dolorosos que lo mejor era tenerlos siempre a raya. Y aquellos momentos de felicidad, eran tan pocos y habían sido tan efímeros que apenas los recordaba, por otro lado, parecía que habían sido hacia mil años y en todo caso, no le servían en el presente de mucho. Por ejemplo ahora, que además del frío y la lluvia, los gruñidos de sus intestinos vacíos ya también se volvían fastidiosos.
La noche cerraba igual que la lluvia, desistió de sacudirse como lo había venido haciendo porque ya estaba completamente empapado, resignado a pasar la noche bajo el agua se detuvo pensando donde pasaría más inadvertido. Una cosa era dormir bajo la lluvia y otra que además en medio del sueño a alguien se le ocurriera despertarlo graciosamente con una ración de patadas. Justo en ese pensamiento fue que divisó la lucecita muy baja entre la bruma de la lluvia y la oscuridad de la noche. Conocía ese lugar y con alivio volvió a retomar sus pasos hacia allá, en ese terreno baldío había pasado algunas noches y entre el escombro y la maleza que crecía seguramente habría algún lugar seco y a cubierto. Y además, en este momento, seguramente que más vagabundos como él estarían ahí mismo, ¡vaya! sin pensar hasta algo de compañía tendría. Y asi fue, dió unos pasos entre cimientos derruidos y montones de tierra, y la luz que había divisado se convirtió en el fuego que otro de sus semejantes había encendido a resguardo de un techo a medio derrumbar. Se acercó con la confianza que da la hermandad de sufrimiento y carencias y buscó lugar donde acomodarse cerca del hombre que también calentaba sus manos esqueléticas ante la pequeña fogata.
Y el hombre, que en ese momento descubría de su grasienta envoltura de papel un pan a medio comer, relleno con algo indefinible que parecía carne, se volvió al perro mojado y macilento que se había acurrucado junto a él ofreciéndole un trozo de su manjar mientras sonreía y balbuceaba con simpatía:
-Come compañero, alcanza para ambos..., y que bueno que encontramos este lugar, ya me imaginaba que pasaría otra noche mojado y a descubierto en esas calles de Dios. Pero ahora, por lo menos tenemos una suite de lujo, una cena de gourmet y lo mejor...compañía.
Y el perro movía su cola pelada mientras atacaba ferozmente su personal maná celestial.
Luz, 2007
domingo, 14 de octubre de 2007
EN EL NOMBRE DE DIOS (II)

Ahora, después de todo este tiempo, de repasar cuantas veces esta amistad se ha visto a prueba por factores tan comunes y corrientes, tan inesperados, tan extraños a veces, me es difícil aceptar el motivo por el cual, por fin, esa relación de tantos años viene a resquebrajarse. Como en aquel cuento de Allan Poe, en donde describe la vieja casa que a partir de una fisura imperceptible, apenas visible en la base de uno de los sólidos muros, acaba por ensancharse inexorablemente hasta partir en dos la vieja casona y derrumbarla hasta sus cimientos.
Así lo siento, porque me di cuenta un día, de esa fisura casi invisible, de esa pequeña grieta que se abrió entre los muros que se levantaron con años de confianza y afecto y lentamente fue minando la tolerancia, la comprensión, el buen humor, todo lo que afianzaba esa amistad. Pasa como todo, una serie de eventos que por sí mismos no nos dicen nada, detalles -que ciertamente- vienen a ser la piedra de toque de las enormes empresas. Detalles que pueden acabar con una obra de arte y que pueden engrandecer un trabajo modesto. Detalles que se van acumulando uno tras otro y un día, cuando aparecen en su conjunto, cuando podemos por fin, quitar el velo que no nos deja mirar más allá de nuestra nariz, nos impresionan doblemente: por su magnitud, y por la ceguedad que hemos tenido para no darnos cuenta de ellos hasta que se han salido no sólo de nuestras manos, sino de toda ponderación o esquema.
El tiempo, la distancia, algún malentendido que se creyó insuperable, las humanas flaquezas de las que tenemos abundancia -envidia, celos, egoísmo- nada de eso fue suficiente para derrumbar una relación sencilla y verdadera que sólo necesito tiempo y su afecto sincero para regresar siempre..., con una sonrisa, un café, un vaso de vino o un par de asientos en algún cine, teatro, o cualquier parque..., por eso es que es aún más impactante, doloroso al fin, el darse cuenta que la amistad se acabó. Y sacar en claro los motivos, resulta más triste aún, porque implica el reconocer que las circunstancias que intervinieron, tienen que ver la pérdida -o peor aún, la inexistencia- de valores que se daban por sentados. Uno de ellos, la tolerancia, otro, tal vez, la amplitud de miras, la capacidad de razonamiento, de pensamiento objetivo y crítico, más importante -para mí- el buen humor, la inteligencia...
Cuando nos enfrentamos a la estrechez de miras, al fundamentalismo irracional, al dogma de fé que no permite la mínima autocrítica y cuyo primer mandamiento es: "el que no está contigo, está contra tí" no hay mucho que quede por hacer. Cualquier comentario, toda posibilidad de debate, controversia, discusión para tratar de que entre un rayo de luz en la oscuridad del dogmatismo se vuelven en ataques y atraen, en lugar de la cordura y buena voluntad de la añeja amistad, la desconfianza y la amargura de quién ve a un enemigo en cada persona.
Y no hay manera de reparar los daños, porque también uno, probablemente, contribuyó a agrandar la brecha (aún cuando haya sido sin intención) al apelar constante e inopinadamente al tácito acuerdo de acudir siempre al sentido común, al buen humor, a la paciencia y en el último recurso, a la amistad fraterna. Ese sentimiento que siempre había sido compartido, de saber que nada era tan grave que no pudiera discutirse, nada tan definitivo que no pudiera mirarse desde la perspectiva del tiempo compartido desde hacía años ya. Esa seguridad que nos hace cegarnos ante las señales de que algo no marcha como usualmente, que asi como el agua acaba por horadar la roca, también ciertas actitudes acaban por resquebrajar el afecto.
No sé si el militar de tan ciega manera en una secta (que no puedo llamarla de otra forma) tenga marcha atrás sin que haya lesiones permanentes en la personalidad de un individuo. Si en algún momento, cuando los ídolos de barro se desmoronan, no arrastren en su caída a todos los que ciegamente quemaban incienso ante sus efigies. No sé, por ejemplo, si exista ese "paraíso" que les es prometido a los terroristas que se inmolan en pro de una "guerra santa" llevándose consigo a todos los "infieles" que se puedan, o si el despertar de una alucinación colectiva, si algún día se llega a despertar, no provoque un vacío de pensamiento aún peor que el que orilló a esas personas a dejar tras de sí, convicciones, familia, amistades, bienes.., su propia identidad.
No lo sé, y probablemente nunca lo averigüe, porque ante la persona de quién un día fue tan gran amiga, no quiero permanecer como atenta espectadora, mientras todo aquello que un día nos mantuvo unidas ante toda adversidad, viscisitud, alegría, o casualidad, es ahora, un recuerdo que a mí me duele y ella simplemente ha borrado de su mente.
Ya detallaré en otra ocasión, una más de las causas por las que toda religión, credo, catequesis...., y plataforma política, me causa urticaria.
Luz, 2007
LA PAREJA IDEAL

Él sobrevivía entre los vericuetos de su existencia, sin mucho pensar en porvenires venturosos o románticas lunas de miel. Si alguna vez, entre las pláticas generosamente regadas de cerveza entre los amigos, alguien hablaba de la mujer "ideal" o de una relación romántica y sólida él era el primero en salir con el comentario más mordaz, con el chiste más soez -que por supuesto era sonoramente festejado-, sus encuentros "amorosos" no pasaban de algún encuentro sexual con la joven de turno sin ningún tipo de pensamiento posterior ni sentimiento que le recordara algo más que si el sexo había sido bueno o no.
Así fue como un día se encontraron..., tal como ella había pensado, en el lugar menos esperado, en el momento menos imaginado, en la situación menos favorecedora. Entre un montón de personas anodinas, extrañas, hostiles...mientras ella se esforzaba por contener la ansiedad que le provocaba el estar en un lugar desconocido y estridente, buscando distraída con la mirada a alguien y a nadie en particular. Y él entre un grupo de hombres escandalosos y fanfarrones también recorría el lugar con la vista en la búsqueda de la chica de turno con quién acabar la noche quizás. Y ahí fue que se vieron por primera, y segunda y tercera o cuarta vez..., él pensó "que mujer tan aburrida y pesada" y enseguida desviaba con desdén la mirada..y ella "pero que tipo tan patán y vulgar" y con una mueca de desagrado volvía la cabeza a otro lado.
Pero las cosas no suelen resultar como se planean, o en otras palabras, a veces las cosas menos planeadas son las que resultan mejor, o.... en fin que pasado el tiempo, las ocasiones del encuentro volvieron a presentarse. Frecuentando lugares comunes, no resultó nada extraño que se vieran alguna otra vez, y así, ella reconoció la voz gruesa y la risa estridente y de mal gusto que le molestó en una ocasión. El, a su vez, acabó por volver la vista ante la mirada dura y reprobatoria de aquella mujer que parecía en verdad el ejemplo de la severidad y el aburrimiento. Sólo que para la segunda, tercera, y siguientes ocasiones ella acabó por aceptar que el hombre por lo menos tenía una actitud simpática..., y mirándolo bien, no tenía mal tipo. Por cierto que ella, que era tan "estirada" y antipática, tenía una linda sonrisa cuando dejaba por un momento el gesto adusto, y cuando eso sucedía.., cuando se descuidaba lo suficiente para relajar el ceño y mostrar la sonrisa de su cara...se veía realmente hermosa.., en eso pensaba él cuando la volvió a ver pasar por la acera frente al taller donde trabajaba.
domingo, 7 de octubre de 2007
EPITAFIO

PRISIONEROS.

martes, 2 de octubre de 2007
HABLANDO DE AMOR.

sábado, 22 de septiembre de 2007
UN ABRAZO.

martes, 18 de septiembre de 2007
COINCIDENCIAS.

Y lo más significativo de todo ello es que suceden de manera espontánea.., son pequeños grandes "milagros" de los que ocurren constantemente y que tal vez, por su cotidianidad, por su sencillez pasan inadvertidos las más de las veces. Felizmente, en ocasiones tenemos el don, la sensibilidad, ¿la suerte? de verlos clara y llanamente y es entonces cuando algo en el corazón se mueve y de alguna manera sabemos que estamos ante un instante de revelación a la que tal vez muchos atribuirían el calificativo de "prodigio"
¿Cómo se pueden explicar estos acontecimientos?, ¿de qué manera se podrían clasificar, cuantificar, valorar...? dudo mucho que hubiera manera, porque se refieren a un instante personal..estrictamente personal en el que la sensibilidad individual es tocada, marcada, conmovida... y de acuerdo a ello es que se reacciona...o no. Se es feliz inmensamente...o no, se ve todo de una manera distinta....o no.
Puede que duren un segundo, una hora, toda una vida, pero ahí quedaran y serán como dijo Victor Hugo (me parece..) un recuerdo puro que alimente por siempre nuestras almas.
Por todo ello, gracias -a quién haya que darlas- por el feliz momento de coincidir contigo...
sábado, 8 de septiembre de 2007
POEMAS VI

Cuándo dejarás de ser amor...., doler
Arañar con garras aceradas las entrañas...
Cuándo dejarás de ser dolor..., sufrir
Revivir sin descanso ni respiro tus palabras...
Cuándo dejarás de ser olvido..., morir
**********
Si lo acepto,
Que mis palabras fueron gotas de hiel sobre tus llagas.
Si lo acepto,
Acepto que lastimé tu amor y agredí tu alma,
Que te llevé al fondo de un abismo con engaños y trampas.
Si lo acepto,
Acepto que te herí, y fui implacable en mi venganza,
Que llené tu camino con agudas espinas que mordieron tus plantas.
Pero antes de irte de mi lado,
Que maldigas mi nombre y me vuelvas para siempre la espalda.
Antes del odio, del olvido, antes de nada...
Sólo esto:
Nunca..., jamás..., podrás imaginar cuánto te amaba.
Si yo pudiera creer, compartir tu confianza,
Apresar como tú haces, esquivas mariposas de sueños y esperanzas.
Si fuera como ayer, sin temores en mi alma,
Como un día fue mi cielo, lleno de luz y sol, sin nubes ni acechanzas.
Pero va siendo tarde,
La noche con sus sombras es dueña hoy de mi casa,
Y no admite inquilinos que no traigan consigo más que dolor y lágrimas,
Recuerdos tormentosos, sonrisas que son más bien muecas tristes y amargas.
Aléjate de mí,
Que amor, dicha, esperanza, son quimeras lejanas,
Flores tan delicadas ya no crecen en mi alma.
Vivo en un lugar yermo..., seco..., estéril, regado por mis lágrimas,
En donde sólo espinas brotan como navajas.
**********
Atadas mis alas por los lazos del recuerdo
Vi como te alejabas sin voltear, sin lamentar,
Sin pronunciar ni una sola palabra de amor o indiferencia.
Me quedé sin ti,
Hasta que el último rayo de luz se llevo con el tu imagen,
Tu cabeza erguida y orgullosa, tus ojos, tus labios,
Tu espalda fuerte que fue lo único que me dejaste para recordarte.
Me quedé sin ti,
Hasta que el vacío se llevó también el eco de tus pasos
Y acabó llevándose con ello el latir de mi corazón,
El aliento de mi cuerpo, las palabras, las risas, los pensamientos...
Me quedé sin ti,
Y aquí..., sin ti,
sigo atenta el espectáculo de mi cuerpo de roca que se vuelve en arena,
Que se disuelve en llanto...,
**********
Cuán dulcemente me fuiste desangrando,
Cuán lenta, suavemente, tu amor me fue matando,
Cómo fue para mi el veneno tan grato,
Que tan ávidamente bebí de entre tus labios.
Que alegre y tiernamente te llevaste el aliento
Que animaba mis pasos,
Que rápida y certera fue la trampa que usaste,
Para dejarme entera, de pie, pero vacía y ya muerta.
jueves, 6 de septiembre de 2007
DRAKE

LA ABUELA TIENE CANCER.

lunes, 3 de septiembre de 2007
POBREZA IGUAL A VIRTUD?

Valoración dicotómica, el bien y el mal, blanco y negro, frío y caliente; los extremos de una misma cosa.
Efectivamente, siempre se puede tomar la posición radical de analizar todo desde el simple punto de vista de blanco o negro, bueno o malo y abandonar cualquier otro tipo de consideración que pudiera matizar el asunto. Un ejemplo de esto siempre se encuentra cuando nos detenemos a opinar acerca de los "pobres" y los "ricos" (económicamente hablando).
Real Academia Española © Todos los derechos reservados
sábado, 25 de agosto de 2007
PEROGRULLO...

miércoles, 22 de agosto de 2007
DOS MUJERES.
