jueves, 24 de abril de 2014
NADA MAS QUE AMOR
Llega al fin el amor y todo lo cambia.
Modifica el paisaje, el humor, todo lo que nos rodea. Todo lo que está en nuestro interior.
Es cierto que en nuestros ojos aparece un filtro de tonos suaves, de formas imprecisas..., y vemos la vida con más generosidad, con más dulzura.
Llega al fin el amor y riega con agua clara la pátina de abandono y descuido que empañaba nuestro corazón, nuestra alma..., remueve la coraza de amargura en la que vivíamos refugiados-encarcelados-condenados..., y hasta nuestro oscuro y solitario calabozo entran cálidos rayos de sol y de ternura.
Llega al fin el amor y lágrimas de gratitud corren por nuestro rostro llevándose la máscara de falsa felicidad, de estudiada dureza, de implacable cinismo con la que sobrevivíamos en la vida, dejando al descubierto nuestra cara inocente, nuestros ojos de niños y nuestra sonrisa de confiada esperanza en la bondad de todo y de todos.
No te he olvidado, no lo haré nunca. No dejaré de amarte ni de pensar en tí cada día de mi vida, todos los días...
pero llega el amor y lo merezco. Soy digna de él porque he recorrido ya demasiado la ruta del desamor, del abandono y del olvido.
Sólo puedo decir que esta sonrisa es también para tí, es para todos.., hoy no tengo para dar nada más que amor...
luz, 2014
miércoles, 23 de abril de 2014
LA GENIALIDAD DE LOS MUERTOS O COMO ALCANZAR EL OLIMPO AL MOMENTO DE MORIR.
Unas palabras a propósito del deceso de García Márquez.
El día de hoy, 17 de Abril, es también el aniversario luctuoso de Sor Juana Inés de la Cruz. Hace ya algunos ayeres que dejó este mundo, pero, en verdad ¿murió? es decir, para cualquier estudiante que por primera vez abra un libro y lea: "hombres necios que acusáis..." ¿estará muerta en verdad?. ¿Y Borges?, ¿Córtazar? ¿Rulfo...?
Ana Frank, esa niña-adolecente judía, que escondida en un agujero mantenía la esperanza de la libertad, lo escribió en su diario: "quiero que algo de mí, viva para siempre..."
Los seres que logran trascender su cuerpo mortal, ya sea con el talento de su pluma, de sus pinceles, de su música, de sus acciones ejemplares, solo dejan ese traje que portaron durante "n" cantidad de años y siguen vivos en su obra, en su legado. Renacen en cada nueva generación que abre sus ojos, o sus sentidos ante sus la huella que dejaron en este mundo, en esta dimensión.
Debo decir que yo no soy fan de García Márquez (sí, pueden empezar la crucifixión..jeje), si me dieran a elegir preferiría a Rulfo, a Quiroga, a Arreola.., y claro a muchos otros clásicos.., pero el que no sea fan, no obsta para que reconozca que es una de las figuras de la cultura y la literatura universal que, felizmente, nació en este lado del mundo y, aunque patrimonio de la humanidad, podemos decir que es orgullosamente latinoamericano.
Pero veo tantos mensajes y noticias diciendo de la tristeza, de la pérdida, del triste adiós.., me parece un poco exagerado. El hombre ya dejó una obra que lo mantendrá vivo por siempre, estaba enfermo, ya no producía nada puesto que también fue afectado por una enfermedad cruel e irónica (para una mente que fue capaz de crear tantos universos en sus libros), trascendió a otro plano de una forma por demás pacífica, ¿porqué habría que hacer una tragedia de un paso natural que, además fue compasivo con él?
Me preparo desde ahora, psicológicamente, para la avalancha de menciones y homenajes que se nos vienen. Abriré uno de mis libros de cabecera y parafraseando uno de sus renglones leeré: "García Márquez es un escritor vivo..." **
** "Pedro Páramo es un rencor vivo..."
Pedro Páramo, Juan Rulfo.
luz, Abril 2014
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)

