lunes, 30 de julio de 2007

EL ULTIMO SELLO.

Beng Ekerot (la muerte) y Max Von Sydow (el Caballero Cruzado): El Séptimo Sello






Hace ya varios años que tuve oportunidad de ver por primera vez la película "El séptimo sello" * del director Ingmarg Bergman **. Sin ningún antecedente previo del director, ni películas, ni referencias bibliográficas, ni recomendaciones, únicamente por casualidad en alguna retrospectiva filmica en algún cine de aquellos que hoy día ya no existen.



En películas de blanco y negro, ya había tenido la oportunidad de ver algunas muestras mexicanas, y pues las infaltables de chaplin, laurel y hardy y también el "Nosferatu" de Murneau, y algunas otras que por el momento ni recuerdo ni vienen al caso.



Me refiero al hecho de ser una película en blanco y negro ya que en esta en particular, ese detalle viene a ser parte medular de la semántica visual de la película. Es por decir algo, otro personaje. En fin, después de ese primer acercamiento, y dado la profunda huella que dejó en mi ignorante y por lo mismo bastante impresionable persona, me decidí a conocer más del creador de esa obra de arte.

Así que también pude ver, "Una sonrisa de amor" , "Sueño de una noche de verano", " Gritos y susurros", "Secretos de un matrimonio", "El huevo de la serpiente", "Sonata de Otoño" y "Fanny y Alexander".



Bergman es un director que no quiere contarnos una historia, quiere presentarnos a los personajes de las historias, todo lo que ocurre alrededor son meramente circunstancias que condicionan o que tratan de dar el soporte para lo que verdaderamente le interesa: desmenuzar (si es posible) el interior de los personajes mostrándonos sus impulsos y motivadores más íntimos, cualesquiera que estos sean: los temores, los complejos, los pecados, placeres, relaciones, sentimientos.



Y esto lo hace sin concesiones ni más complacencia que la que los mismos personajes muestran por sí mismos. Bergman es un hombre obsesionado con el pensamiento del hombre, con su comportamiento y forma de responder y relacionarse ante los demás y ante la vida a partir de sus muy particulares virtudes y flaquezas.



Y en esta película "El séptimo sello" hace un ejemplo de todo lo anterior con un rigor técnico, argumental y artístico que es difícil que pueda ser superado. En la película se enfrasca en la cuestión añeja y siempre replanteada de la existencia de Dios y la inmortalidad del alma, pero esto claro es sólo un pretexto para abordar el tema medular que es el eterno conflicto moral entre bien y mal y el partido que cada quién toma asumiendo (o no) las consecuencias de todo ello.

Hay en la película al mismo tiempo un debate constante pues introduce a un hombre creyente que no duda en embarcarse hacia una guerra "santa" en nombre de Dios y regresa derrotado, abatido y con las columnas de su credo seriamente cuarteadas pero queriendo recobrar aquella fé ciega que lo ha guiado toda su vida. En contraparte, esta el escéptico, que aún estando a su lado, todo el tiempo le hace ver con objetiva ironía y simplicidad la poca o nula injerencia de ningún Dios o Providencia Divina en la salvaje, cruel y dolorosa realidad del mundo que les rodea.

Esta la muerte, ese personaje negro y ominoso que aparece, no para despejar sus dudas, sino para hacerlas mayores y que -en el áfan de divertirse aún más con él- acepta el juego de concederle tiempo para que trate de encontrar las respuestas a sabiendas de que la única respuesta es la muerte misma.

Y están los personajes "esperanzadores", inocentes y cándidos (vestidos de blanco y con nombres metáforicos: José, María y su hijo Miguel). Que al final son los únicos que ofrecen un rayo de fé al mostrar el lado de la vida más "bueno" y "pacífico" siendo como son: sencillos, alegres, algo más silvestres y no atormentados por las preguntas existenciales que torturan a la mayoría.



Hoy murió el director de esta película y de muchas otras, "El séptimo sello" es considerada una de las referencias "claves" dentro de la historia del cine y la secuencia del juego de ajedrez entre la muerte y el caballero uno de los íconos obligados para todo cinéfilo o no que se acerque a esta rama del arte.



Que sirva mi pequeña opinión como homenaje al creador de una de mis películas favoritas sin duda.



Luz, 2007
* "El séptimo sello"
Ficha técnica
DET SJUNDE INSEGLET 1957
GUION: I. Bergman
FOTOGRAFIA: G. Fischer
DECORADOS: G. Gusafsson
MUSICA: E. Nordgren
MONTAJE: O. Rosander
DURACION: 93 Min.
INTERPRETES: Max von Sydow, Bibi Andersson, Bengt Ekerot,Gunnar Bjornstrand, Nils Pope, Gunnel Lindblom.
En palabras del propio director, esta película surgió «contemplando los motivos de pinturas medievales: los juglares, la peste, los flagelantes, la muerte que juega al ajedrez, las hogueras para quemar a las brujas y las Cruzadas. Esta película no pretende ser una imagen realista de Suecia en la Edad Media. Es un intento de poesía moderna, que traduce las experiencias vitales de un hombre moderno en una forma que trata muy libremente los hechos medievales. En el Medioevo los hombres vivían en el temor de la peste. Hoy viven en el temor de la bomba atómica. El séptimo sello es una alegoría con un tema muy sencillo: el hombre, su eterna búsqueda de Dios y la muerte como única certidumbre».



** Ingmar Bergman (Upsala, 14 de julio de 1918 - Fårö, (Gotland), 30 de julio de 2007) cineasta sueco, considerado como uno de los directores de cine clave de la segunda mitad del siglo XX.
Filmografía.
Director y guionista
1944: Tormentos (Tortura) (Hets): Ayudante de dirección, dirige las últimas escenas
1945: Crisis (película) (Kris)
1946: Llueve sobre nuestro amor (Det regnar på vår kärlek)
1947:
Mujer sin rostro (Kvinna utan ansikte)
Barco hacia la India (Skepp till India Land)
1948:
Noche eterna (Musik i mörker)
Ciudad portuaria (Hamnstad)
Eva (Eva)
1949:
Prisión (Fängelse)
La sed (Törst)
1950:
Hacia la felicidad (Till glädje)
Cuando la ciudad duerme (Medan staden sover)
Esto no puede ocurrir aquí (Sånt händer inte här)
Divorcio (Frånskild)
1951: Juegos de verano (Sommarlek)
1952: Tres mujeres (Secretos de Muejeres) (Kvinnors väntan)
1953:
Un verano con Mónica (Sommaren med Monika)
Noche de circo (Gycklarnas afton)
1954: Una lección de amor (En lektion i kärlek)
1955:
Sueños (Kvinnodröm)
Sonrisas de una noche de verano (Sommarnattens leende)
1956:
El séptimo sello (Det sjunde inseglet)
La última pareja que corre (Sista paret ut)
1957:
Fresas salvajes (Smultronstället)
En el umbral de la vida (Nära livet)
1958: El rostro (Ansiktet)
1959: El manantial de la doncella (Jungfrukällan)
1960: El ojo del diablo (Djävulens öga)
1961:
Como en un espejo (Detrás de un Vidrio Oscuro) (Såsom i en spegel)
El jardín de las delicias (Lustgården)
1962: Los comulgantes (Luz de Invierno) (Nattvardsgästerna)
1963: El silencio (Tystnaden)
1964: ¡Esas mujeres! (För att inte tala om alla dessa kvinnor)
1966: Persona
1967: Daniel, episodio de Stimulantia
1968:
La hora del lobo (Vargtimmen)
La vergüenza (Skammen)
El rito (Riten)
1969:
Fårödokument 1969 (Documento sobre Fårö]]
Pasión (La Pasión de Anna) (En passion)
La Reserva (Reservatet)
1971: La carcoma (Beröringen)
1972: Gritos y susurros (Viskningar och rop)
1974:
Secretos de un matrimonio (Escenas de la vida conyugal) (Scener ur ett äktenskap)
Misantropen
1975: La flauta mágica (Trollflöjten)
1976: Cara a cara (Ansikte mot ansikte)
1977: El huevo de la serpiente (Ormens ägg/Das Schlangenei)
1978: Sonata de otoño (Höstsonaten)
1979: Mi isla, Farö (Farö-dokument)
1980: De la vida de las marionetas (Aus dem Leben der Marionetten)
1982: Fanny y Alexander (Fanny och Alexander)
1984:
El Rostro de Karin (Karins Ansikte) , cortometraje
Después del ensayo (Efter repetitionen)
1985: Los dos bienaventurados (Det tva saliga)
1986:
Documento Fanny y Alexander (Dokument Fanny och Alexander), cortometraje
De Två saliga
1992: La marquesa de Sade (Markisinnan de Sade)
1993: Backanterna
1995: Sista skriket
1997: En presencia de un payaso (Larmar och gör sig till)
2000: Bildmakarna
2003: Zarabanda (Saraband)

domingo, 29 de julio de 2007

CUENTO...




LA HERENCIA DE LA ABUELA.

Los niños se alejaron de la mirada vigilante de las madres y dieron con el pozo medio cubierto por la maleza y la yerba que acaba por apoderarse de cualquier lugar abandonado. El brocal de ladrillos cubiertos de verdín, y algunos prontos a desprenderse, se levantaba del suelo a la altura perfecta para que pudieran encaramarse y escudriñar el oscuro agujero que olía a humedad, a plantas podridas...y a panteón.


Eso fue lo que hizo que los entusiastas exploradores se retiraran arrugando la nariz: “aquí huele a panteón”, recordando cuando eran llevados a las obligadas visitas a las tumbas familiares y mientras los mayores se quedaban serios, con cara de aburrimiento cruzados de brazos ante las cruces y la tierra recién regada de los abandonados sepulcros, ellos correteaban entre los monumentos y lápidas y aprendían a reconocer el olor de agua estancada y podrida en donde varas mustias y marchitas indicaban el olvido de los vivos hacia los que se habían marchado. Y así olía el pozo –dijeron- sólo que más reconcentrado, más antiguo, ¿más triste quizá?


Sólo uno quedo, y eso fue porque cuando estaba por retirarse igual que los otros, un pedazo de tabique cayó hacia el fondo y mientras rebotaba el creyó escuchar algo como un murmullo apagado que el eco repetía una y otra vez. Y en ese murmullo se le ocurrió que tal vez alguien podría estar ahí abajo, asomado a un brocal igual que él (o al revés) y tal vez, al igual que él, había tirado al fondo alguna piedrecilla como respuesta a la que, involuntariamente, él había dejado caer.
Y si era así ¿cómo sería esa vida en el fondo de un hoyo oscuro y resbaloso? Ahora, inclinado aún más, ya no sentía tanto (o ya no lo percibía asi) el olor a podredumbre, más bien le llegaba una especie de vaho o exhalación cálida y dulzona.


¿Cómo sería el fondo de los fondos de ese pozo? El anterior murmullo ya no lo era. Si prestaba atención distinguía voces, como cuando varias personas hablan al mismo tiempo pero están tan lejos, o hablan tan quedo, que no se alcanza a distinguir lo que dicen. Ah sí, era más bien como las veces en que la abuela lo había llevado a rezar en casa de alguien que había muerto. Todas esas mujeres rezando con un mismo monótono arrullo, en voz baja siempre y tan rápido que sólo reconocía algunas sílabas que se repetían una y otra vez: “vientre jesús...vientre jesús...vientre jesús...”


Pero eso había sido hacía mucho tiempo, la abuela había muerto y todas aquellas devociones y rezos se habían ido junto con ella. De hecho, ahora que lo pensaba, en esas visitas a los cementerios todos acababan por quedarse callados, el gesto de aburrimiento y seriedad que tenían, ¿no sería acaso más bien incomodidad por no saber que decir? Mientras la abuela vivía, todo era que ella sacara su collar de cuentecitas negras y gastadas y enseguida todos le seguían en el rezo, y acabado este se sentían satisfechos, alegres por poder retirarse y saber que habían hecho algo por el recuerdo de los que se quedaban en el panteón (por más que fueran huesos o ya ni eso).


Pero la abuela había muerto, y ahora que lo pensaba mejor, el panteón debía ser algo parecido a la negrura insondable de este pozo. El se había acercado al hoyo abierto en la tierra negra para recibir el ataúd, se asomó un poco y la tierra blanda cedió bajo sus pies e hizo que cayera, no al hoyo, pero quedó con su cara suspendida ante el hueco y sintió como subía a su nariz el mismo vaho que ahora había sentido: algo de calidez, de humedad, algo de olor a flores muertas y a hierba machacada.


Que raro que pensara ahora en la abuela, pero sí, de repente se imaginó que sería el vivir en donde la abuela, arrojada a un oscuro pozo de tierra negra y mojada. ¿Y si por casualidad la abuela, y todos los que son enterrados, en realidad no se quedarán en esas cajas angostas que les servían de ataúd? ¿Y sí, por algún extraño acontecimiento, sucediera que una vez entrando a ese lugar siguieran viviendo en otro mundo, diferente, pero en donde pudieran seguir haciendo todas esas pequeñas y grandes cosas que solían hacer mientras estaban arriba, sobre la tierra?


Y quiso seguir pensando en ello, en como podrían ser las casas, los caminos, los autos (¿habría autos allá abajo?) y pensaba también que, si todo eso fuera posible, era una gran cosa el que unos murieran antes que los otros. De esa manera podrían recibir a los que fueran llegando, tal como cuando vas a visitar a un pariente en vacaciones, no importa que lejos esté o el tiempo que tardes en llegar, como sabes que hay alguien conocido que te espera, no tienes miedo ni prisa, ni preocupación, al contrario, hay alegría en saber que te reunirás con alguien a quién no has visto en mucho tiempo.
¿O no?
Quiso seguir pensando en eso, y aún más tomando en cuenta que por fin había podido distinguir una palabra entre los ecos, eso era, repetían su nombre y ¡que casualidad! Era el mismo tono cariñoso que la abuela utilizaba para llamarlo, el mismo apodo cuando le decía “mi pedacito” “mi piloncito” , y sonrió porque de repente recordó también que la abuela siempre tenía algo en las bolsas inmensas de los delantales que usaba, y recordó que cuando exclamaba: “¡mi piloncito!” estaba ya metiendo la mano a la bolsa para sacar un dulce, un chocolate, un carrito de plástico o una bolsita de nueces. Si era bueno recordar así a la abuela y saber que si algún día a él le tocaba llegar a esa otra vida -abajo de donde todos vivían- ahí estaría ella para que no se sintiera solo ni atemorizado.


Pero ahora no podía seguir pensando mucho en eso, porque las voces plañideras seguían y eso le distraía de pensar en la abuela, y en pozos o en panteones, más bien le provocaban sueño con su bsss, bsss, bssss.

No era bueno quedarse dormido “al sereno” –como decía la abuela- cuando cansados de jugar se quedaban medio adormilados bajo un árbol o sobre la hierba, pero que más daba, ese día había sido muy ajetreado y nadie echaría de menos que se quedara un rato dormido. Hasta ahora, por lo menos, nadie había ido a buscarlo, ni había oído los gritos de su madre llamándolo y amenazando a la distancia si no acudía rápido. Mejor quedarse dormido un rato y seguir soñando con un chocolate grande y sabroso de los que solía tener muchos la abuela...o mejor aún: la colección de canicas llenas de colores que según decían, habían sido de un tío y todos los primos envidiaban.... sí, eso era mejor.

**************


-¡Que desgracia, que gran desgracia!
-Sí, Elena está deshecha, sobre todo que no se perdona el haberse descuidado así...en un momento.
-Entiendo que no estaba sola.
-No, no estaba sola, pero ya sabes. Los niños andaban de aquí allá, ni ella ni las demás pusieron atención a que faltaba uno y cuando lo empezaron a buscar ya era muy tarde.
-Pobre Elena, ¡que pérdida!
-Pues sí, ¿y ya sabes lo que dicen...?
-No, ¿qué..?
-Y bueno, ya sabes, las supersticiones..., Miguel sobre todo...
-¿Qué, qué dicen?
-Bueno, tú te acuerdas que hace un año murió la madre de Elena, la suegra de Miguel.
-Sí, me acuerdo, si yo fui al entierro –muy concurrido por cierto- era muy apreciada la señora.
-Bueno, pues este niño era su consentido. Al menos eso dicen, no lo sé, el caso es que yo también fui al entierro, y si me tocó ver cuando el chiquito casi se fue al hoyo de la tumba.
-No me digas, ¿así fue?
-Si, bueno.., un accidente, el niño era inquieto –eso ni dudarlo. Bueno, el caso es que después, cuando lo platicaban decían que la señora lo había jalado a la tumba. Ahora dicen que se lo llevó por fin.
-Por Dios!, y no me vas a decir que tú crees en esas cosas.
-Yo no creo ni dudo, sólo te platico lo que están diciendo ahora entre la familia. Miguel, que está deshecho, también culpa de ello a Elena.
-Pero por favor!, esas son estupideces..
-Pues será como tú dices, pero (y aquí la mujer bajó la voz para compartir el secreto) ¿de que otra cosa crees que me enteré?
-¿De qué?
-¿Tu sabías que a la madre de Elena se le murió un hijo también? ¿un muchachito más o menos de la edad de su nieto?
-No, no lo sabía
-Pues sí, ella lo sintió mucho y guardó muchas cosas como recuerdo (ya sabes como son las viejitas) entre esas cosas algunos juguetes. Todos los nietos acabaron por quedarse con casi todo, menos una bolsa de canicas.
-¿Canicas?
-Sí pues, te digo que las viejas cuando chochean se llenan de manías, en fin, esa bolsa de canicas no se la quiso dar a nadie. Pero...(y aquí hizo una pausa y volteó hacia donde los rezos seguían ante el ataúd chiquito y blanco) a este niño le dijo que esa bolsa de canicas sería para él.
-Bueno sí, ¿y eso qué?
-Pues que me contó el mismo Miguel, que cuando sacaron el cuerpecito del pozo tenía las manos empuñadas y apretadas, costó trabajo abrírselas, y cuando las abrieron...
-¿Qué?
-Lo que empuñaba en las manos eran dos o tres, de esas mismas canicas que su abuela guardaba y que ya le había prometido antes de morir....y que pusieron dentro de su caja cuando la enterraron.



Luz, 2007

sábado, 28 de julio de 2007

INDESCRIPTIBLE SUEÑO MÍO...





No podría describirte aunque quisiera.

Las palabras que sé, las fórmulas de sintaxis que conozco, no me alcanzan para expresar o explicar cómo es que te conozco.

Yo sé de tí lo que saben mis ojos: un compendio de imágenes que son luz y sombra al mismo tiempo. Mis manos tal vez también podrían hablar de sensaciones, texturas y calidez de piel que alguna vez tocaron.

En mis oídos todavía se escucha el eco de palabras, susurros, sonidos que dan vuelta en mi cerebro y son como interruptores que echan a andar una película de recuerdos.

Yo te conozco a traves de mis sentidos, porque algo había dormido en ellos. Algo nuevo y desconocido que tú llegaste a encender, a abrir, a despertar.

Aún en mi boca persisten los sabores de algo dulce y amargo, sal y azúcar mezclándose en un néctar tibio del que hubiera podido beber siempre.

Miro hoy mis manos y no puedo recordar que hacían antes de tocarte, que sentían antes de acariciarte.

Busco, busco siempre tu imagen para que mis ojos puedan volver a distinguir la luz de la oscuridad.

Yo no puedo describirte, ni recordarte, sin que me llegue un aroma de bosque, de savia, de especies antiguas que huelen a canela y trébol o el aroma del mar por la tarde, cuando la marea trae junto con la sal, el sabor de su resaca.

Si alguien me preguntara quién eres sólo podría extender mis manos, abrir mis brazos, dejar que cada quién viera en todo mi cuerpo y mis palabras la huella de tus manos, de tu aliento, de tu paso. Y entonces, sabrían quién eres sin que hubiera necesidad de describirte.


Luz, 2007

miércoles, 25 de julio de 2007

EL BARCO DE LA MUERTE.






Hay una cita de D. H. Lawrence* que me ha sido repetida varias veces, dice a la letra:


"I never saw a will thing sorry for itself. A bird will fall frozen dead from a bough without ever having felt sorry for itself."




(Nunca ví un animal salvaje autocompadeciéndose. Un ave caerá muerta de frío de la rama sin nunca haber sentido lástima de sí misma.)




Y viene al caso porque me ponen ese ejemplo para indicar que la autocompasión, el llorar sobre nuestras desgracias y carencias parece ser patrimonio de la humanidad como especie y que además, no nos ayuda o sirve de nada.




Dicen que cuando Voltaire** leyó el escrito de Rousseau *** " El origen de la desigualdad", le escribió una carta dándole su opinión, llena de ironía y sarcasmo, acerca de la obra y entre otras cosas mencionaba que había leído con profundo interés su propuesta de regresar a una vida más simple y silvestre ligada a la naturaleza y olvidando los adelantos de las ciencias y el progreso, pero que tendría que abstenerse de seguir la premisa porque no se veía él mismo desplazándose en cuatro patas y regresando al estado de los primates superiores.


Y me viene a la mente lo anterior porque, a pesar que reconozco la parte de conveniencia que podría tener el ir por la vida sin que nada de lo que nos pase nos obligue a lamentarnos ni llorar nuestra desgracia (o festejar nuestra fortuna, que, todo hay que decirlo, también es la otra cara de una misma cuestión) tampoco creo que habría que seguir el ejemplo al pie de la letra puesto que, tengo para mí, que el saber reconocer nuestros aciertos y yerros (y dentro de ello está el lamentarlos o congratularnos) es parte de el mayor (quiero pensar) desarrollo intelectual y emocional que nos separa de los seres irracionales (dicho sea con todas las reservas del caso).


En donde si no, quedaría entonces la oportunidad de aprovechar las experiencias, de sacar del infortunio la fortaleza para superar el obstáculo, de hacer uso de la capacidad de nuestra mente para reconocer, asimilar, procesar la información y hacer el analísis que nos permite tomar desiciones y elaborar rutas de navegación para nuestra vida. No creo que el no reconocer o restar importancia, o ignorar, el dolor, la frustración, la pérdida, sea una cualidad que haya que alentar o encomiar. No creo que haya que negar nuestra naturaleza y el lugar en donde estamos en la cadena evolutiva para decir que somos "fuertes" o "capaces". La ley de selección natural dice que es el más apto el que sobrevive, no el más "fuerte", ni el más "rudo", ni el que "más aguanta", es el más apto y eso también implica el saber reconocer nuestras debilidades. No rendirse a ellas, no, pero sí tenerlas presentes, estar muy concientes de cuales son y cómo y cuendo es que se revelan con mayor intensidad. Y para eso, también habría que darnos la oportunidad de saber que somos débiles en muchos sentidos, y que, a diferencia de las aves, o cualquier otro animal irracional, tenemos la capacidad de reconocernos a nosotros mismos como un ser que siente y piensa, y por el que, eventualmente, podemos sentir lo mismo compasión que júbilo.


Por lo demás, D.H. Lawrence me parece un escritor excelente y profundo. Por lo mismo aquí reproduzco un texto breve que da título a estas líneas y otra cita que también es bastante interesante.


" I want to live my live, so that my nights are not full of regrets"

(quiero vivir mi vida, de manera que mis noches no estén llenas de remordimientos)



" Construye pues el barco de la muerte ya que debes emprender el más largo viaje, el del olvido. Y muere la muerte, la larga y dolorosa muerte que yace entre el viejo y el nuevo ser, ya han caído nuestros cuerpos malheridos, ya nuestras almas rezuman por la herida de la cruel contusión, ya le oscuro e insondable océano del fin penetra por las grietas de nuestras heridas, ya está sobre nosotros la inundación. Oh, construye tu barco de la muerte, tu pequeña arca y cárgala de comida, de pequeños pasteles y de vino para la oscura travesía por el olvido. Despedazado muere el cuerpo, y el alma tímida ya pierde pie cuando sube la tenebrosa marejada, estamos muriendo, muriendo, todos morimos y nada detendrá la marejada mortal dentro nuestro y pronto inundará el mundo, el mundo exterior. Muriendo estamos, muriendo, en pedazos se mueren los cuerpos y nos abandona la fortaleza, y se agazapa nuestra lama desnuda en la negra lluvia por encima de la inundación, acurrucándose en las últimas ramas del árbol de nuestra vida. Estamos muriendo, muriendo, y entonces ahora lo único que podemos hacer es disponernos a morir y construir el barco de la muerte que lleve el alma en su largo viaje, un barquichuelo, con remos y alimentos y platillos y todos los avíos de la muerte para portar el alma en el más largo viaje. Bota ya el barquichuelo, ahora que muere el cuerpo y que departe la vida, bótalo, la frágil alma en la frágil nave del coraje, el arca de la fe con su provisión de alimentos y de pequeñas cacerolas y mudas de ropa, sobre la negra superficie del diluvio sobre las aguas del fin, sobre la mar de la muerte, dónde aún navegamos oscuramente porque no podemos gobernarla, no tenemos puerto, no hay puerto, no hay dónde ir solo las oscuridad que se cierne cada vez más negra, más negra en el mudo y callado diluvio, oscuridad sobre oscuridad, arriba y abajo y a los lados absolutamente oscura y entonces ya no hay más dirección. Y el barquichuelo está allí, no obstante se ha ido, no se le ve porque no hay forma de verlo. ¡Se ha ido! ¡Se ha ido! Y no obstante aún está en alguna parte. ¡En ninguna parte!. (…) "



Luz, 2007


* D. H. Lawrence
David Herbert Lawrence -(Gran Bretaña, 1885-1930)
Novelista y poeta inglés, una de las figuras literarias más influyentes y controvertidas del siglo XX. En sus más de cuarenta libros ensalzó su visión de un ser humano completo y natural, opuesto a la artificialidad de la moderna sociedad industrial por su deshumanización de la vida y del amor. Sin embargo, sus novelas fueron malentendidas y atacadas, e incluso prohibidas, por su abierto tratamiento de los temas sexuales. Nació en Eastwood (Nottinghamshire), el 11 de septiembre de 1885, hijo de un minero de carbón y una maestra de escuela. La disparidad en el rango social de sus padres fue un motivo recurrente en sus novelas.


A partir de 1926 vivió principalmente en Italia, donde escribió y reescribió su novela más famosa, El amante de lady Chatterley (1928), que trata de las relaciones sexuales entre una mujer y el guardabosques de su esposo, miembro de la nobleza.


**Voltaire
François Marie Arouet -(Francia, 1694-1778)
Nombre supuesto de François Marie Arouet, escritor y filósofo francés que figura entre los principales representantes de la Ilustración.



***Jean-Jacques Rousseau
(Francia, 1712-1778)
Filósofo francés, teórico político y social, músico, botánico y uno de los escritores más elocuentes del siglo de las Luces.


En su Discurso sobre el origen de la desigualdad entre los hombres (1755), expuso su opinión de que la ciencia, el arte y las instituciones sociales han corrompido a la humanidad y que el estado natural, o primitivo, es superior, en el plano moral, al estado civilizado. La retórica persuasiva de estos escritos provocaron comentarios burlones por parte del filósofo francés Voltaire, quien atacó las opiniones de Rousseau y por ello los dos filósofos fueron enemigos enconados.


domingo, 22 de julio de 2007

CUANTA MARAVILLA...




Se acabó el espectáculo mediático de las "nuevas siete maravillas" del mundo. Por varias semanas nos vimos inundados de anuncios, avisos, reportajes, y ya casi para vencer el plazo, exhortaciones más o menos "obligatorias" para mostrar el "patriotismo" y "orgullo nacional" y no dejar que alguna otra "maravilla" tal vez más meritoria pero menos apoyada nos ganase uno de los exclusivos siete lugares.


Así que, en México, tuvimos oportunidad de ver en tv., escuchar en radio y leer en periódicos a la flamante gobernadora del estado de Yucatán pidiendo encarecidamente que votásemos y con ello, poner a Chichén Itzá, en particular la pirámide de Kukulkán, entre las nuevas maravillas.

(Aquí una breve acotación sólo como un paliativo para que no nos sintamos los únicos "borregos" de la humanidad, Lula da Silva en Brasil, Alan García en Perú, y varios dirigentes más, hicieron lo propio, pidiendo cuasi exigiendo, a sus ciudadanos que votaran y demostraran así su amor patriota y comercialoide)


Y bueno, al final, la pirámide de marras ganó su lugar. Ya bastante han escrito por ahí acerca de la poca o ninguna validez de un título conseguido por tan poco ortodoxos medios, así como también de todo el trasfondo mercantilista y trivial del asunto, asi que ni me detendré en eso.

Solo quisiera anotar aquí mi personal reflexión sobre un asunto que ya me había llamado la atención anteriormente.


Hace un par de años pude recorrer una parte del sureste de México, el objetivo: visitar algunas de las más conocidas ruinas mayas, y en el ínter pasar por algunos otros lugares de atractivo turístico más que conocido. Asi pues pasé por Chiapas, para conocer lo normal: Palenque, Bonampak, Yaxchilán (pequeña incursión en territorio Guatemalteco, pero me di cuenta que por esos lugares, la cuestión de la frontera es más "relajada" por llamarla de alguna manera) el cañon del Sumidero, las lagunas de Montebello, las cascadas de Aguazul, San Cristóbal de las casas, etcétera. Luego fui a Quintana Roo y ahí, pues la riviera Maya, Tulum..., y al final Yucatán y el recorrido por Chichén Itzá, y varios sitios más que nos encontramos por ahí.


En verdad, cuanta maravilla.

De ese paseo regresé con dos sentimientos prevalentes: Primero, los sitios arqueólogicos, la naturaleza del lugar, a pesar de todos los pesares (abandono, rapiña, descuido, desinterés, olvido) son aún mejor de lo que imaginaba. Supongo que pasaran otros mil años -y si aún no acabamos con el planeta- conservarán esa misma majestad, misterio y grandeza.

Y el segundo, la terrible miseria, el abandono criminal que hay en un sitio que paradójicamente es tan rico. En las lagunas de Montebello, me tocó ver a niñas de diez, once años, no más, con un rebozo atado a la espalda cargando una criatura que en muchos casos era su propio hijo. Niños de menos edad, como nubes de mosquitos (es triste el símil, pero adecuado) arremolinándose a los grupos de turistas para ofrecer collares de semillas, paquetes de "café orgánico", dulces y otros artículos para hacerse de algún dinero.


Ni que decir del grado de desnutrición, del pavoroso abandono que se nota en sus personas, en sus tallas lastimosamente bajas, en sus palabras que a fuerza de necesidad, deben ser bilingües, pero que hablan de una transculturización salvaje y lastimosa.
Sería un buen ejercicio, sólo para seguirle dando la razón a Bretón, el preguntarle a un buen número de esos niños que tal se sienten ahora que la pirámide de Kukulkán fue nombrada una maravilla del mundo; bastante perverso, no?


En Quintana Roo, otra impresión, al recorrer toda el área que se denomina la Riviera Maya, un espectáculo impresionante de verdad, toda esa belleza del Mar Caribe y la selva del sureste llena de cenotes y lugares mágicos e increíbles. Solo que prohibidos para la mayoría de los mortales. En toda la costa, lo que se ve y domina el paisaje son los impresionantes complejos hoteleros ahora llamados "resorts", con sus playas "privadas" y sus accesos sólo para los "vip's" que tienen las posibilidades de costearlos. Y dentro de todo ello, los dos mayores atractivos turísticos del lugar: Xel-há e Xcaret, un par de parques tématicos a la manera de Disney World, completamente ecológicos, faltaba más, y con espectáculos autóctonos, tan maquillados y circenses como mandan los canones de la mejor representación del Circ du Soleil.

Recorriendo el área de Xcaret (mis finanzas no dieron para visitar ambos parques, y aún otro Puerto Morelos), me preguntaba, entre tanta escenografía tan bien puesta y tan adecuadamente montada para hacerte sentir en el paraíso (todo ello previos pagos nada "paradisíacos" por cada uno de los recorridos, paseos, actividades) que tanto estaría involucrado el gobierno estatal y federal en la explotación de algo que ciertamente es una riqueza natural tan propia como el petróleo por ejemplo (que me viene a la mente por la manera tan feroz de algunos por defender su carácter de intocable como bien nacional).

Y de esa explotación, que tanto le correspondería a las obras de infraestructura para los mortales de a pie, no los elegidos que tienen el poder adquisitivo de visitar estas versiones mexicanas de "la isla de la fantasía", sino para los habitantes del lugar, los verdaderos (o quienes deberían serlo) beneficiarios de todas estas bellezas que alegremente son usufructuadas por unos cuantos inversionistas "bienintencionados"

¿Que son fuentes de empleo? sí, ¿que atraen divisas por la cantidad de turismo extranjero que constantemente visita esa región? también, ¿que es una vergüenza mayúscula que convivan de tal manera una voracidad ecónomica tan obscena con una miseria que de tan evidente lastima? por supuesto. Eso ante todo.
Pero ¡vamos!, ahora que tenemos en la región una de las siete maravillas tal vez la situación de tantas personas viviendo en la miseria y el abandono, y de tantas riquezas naturales depredadas y encarecidas cambie definitivamente, después de todo, se espera que lleguen aún más hordas de generosos turistas dispuestos a dejar sus dólares y euros en los bolsillos de...bueno, en los bolsillos de alguien irán a parar seguramente, ¿porqué no pensar que serán en los adecuados? (claro, eso último fue un sarcasmo por supuesto)


Y hasta aquí mi comentario, porque en verdad, cuando me detengo a seguir pensando en ello, me digo: es cierto, ¡cuánta maravilla!
Luz, 2007

jueves, 19 de julio de 2007

POEMAS IV






Rimas.



¡Nuevamente la noche! ¡nuevamente el día!

nuevamente la vida, repetida.

Ayer, hoy, mañana, y el tiempo que se escapa.



¿Quién soy? ¿fuí alguna vez?

¿seré otra vez la misma, infinitas veces abatida?



**********



Laberinto de ideas, una maraña,

¿cómo juntar a un tiempo:

igualdad, desequilibrio, aceite y agua?



**********



¿Qué haré yo ahora con estas manos mías?

con estas manos mías tan frías,

con estas manos mías que se extienden tan frías, tan vacías.



**********



¿Porqué me hiciste un corazón tan grande,

un amor tan inmenso?

¿porqué me formaste cáliz lleno del más dulce vino,

si no habría nunca nadie que gustase conmigo?



**********











Batallas.



Al anochecer la soledad me invade.

La tristeza que durante el día concedió un breve tregua,

regresa con más y mejores refuerzos a retomar de nuevo sus trincheras.



La llegada de las sombras debilita y acaba por vencer

las pocas defensas que había creado mi entereza.

Los recuerdos vienen a mí una y otra vez,

recuerdos amargos, tristes,

con sabor a lágrimas y sollozos callados.

Con el sabor de mis angustias y mis miedos,

de mis dolores,

de mis desvelos.



Y entre la soledad, la noche y los recuerdos,

vuelve a ganar la batalla el sufrimiento.

Y como cada noche, vencida y fatigada,

contemplo los despojos de mi alma devastada.



**********



Esperanza.



La oscuridad se cierne en nuestro mundo,

lo presiento,

lo sé.

La incertidumbre me persigue y la certeza se convierte en malestar,

en mi garganta,

en el estómago,

en el corazón que por momentos se detiene,

Por momentos...



Y sin embargo, en el miedo,

en el primitivo pánico bestial antes de la tormenta

y la amenaza de la noche que se acerca,

veo brillar el relámpago.

Un instante,

un segundo,

y me digo: no todo, no todo está perdido,

aún queda esperanza,

aún queda una luz al final del camino.



Luz, 2007




lunes, 16 de julio de 2007

DEL DOLOR DE LA CREACION I







" Construye pues el barco de la muerte ya que debes emprender el más largo viaje, el del olvido."
D. H. Lawrence
- David Herbert Lawrence -(Gran Bretaña, 1885-1930)








Desde siempre, ya sea por paradigma social, por imitación, por dogma de fé, o cualesquiera que sea la razón, estamos habituados a buscar ese "paraíso" al que llamamos felicidad.


Y dentro de esta "felicidad" se encuentran algunos de los conceptos más caros a los ojos de la multitud: paz, serenidad, realización, plenitud, fraternidad, benevolencia, los cuales, se dice, son elementos básicos del quehacer artístico o del brillante análisis humanista.


Un artista, se nos repite (a veces directa, otras, subliminalmente) es alguien privilegiado con ese don de crear cosas hermosas, que lo hacen "feliz" y le producen aquel estado de realización espiritual que le permite trascender el vulgo y elevarse por encima de todos aquellos obstáculos y miserias en que se debate el grueso de la humanidad menos afortunada.



Creo que disiento de esta premisa que no por agradable me parece más acertada (o por lo menos, no tanto) .

Porque no es precisamente la felicidad, la plenitud, la serenidad ni paz espiritual, todo, o el único y/o principal motivo de la creación artística (o el análisis filosófico).
Amén de un genio singular (o quizás a raíz de ello), la adversidad, la tristeza, melancolía, desesperación o frustración (inclusive el sufrimiento físico o el desajuste psicológico) suelen ser rasgos comunes en muchos de los más insignes representantes del genio universal. Y su mejor motor e inspiración en muchos casos.

Períodos más o menos largos de infortunio, desesperanza y adversidad suelen ser las musas más fieles y constantes de muchos creadores.



""And the Raven, never flitting, still is sitting, still is sittingOn the pallid bust of Pallas just above my chamber door;And his eyes have all the seeming of a demon's that is dreaming,And the lamplight o'er him streaming throws his shadow on the floor;And my soul from out that shadow that lies floating on the floorShall be lifted- nevermore!"



("Y el Cuervo nunca emprendió el vuelo. Aún sigue posado, aún sigue posado en el pálido busto de Palas. en el dintel de la puerta de mi cuarto. Y sus ojos tienen la apariencia de los de un demonio que está soñando. Y la luz de la lámpara que sobre él se derrama tiende en el suelo su sombra. Y mi alma, del fondo de esa sombra que flota sobre el suelo, no podrá liberarse. ¡Nunca más!") *



Edgar Allan Poe**, considerado maestro del relato corto, del relato policíaco, crítico literario brillante (sus críticas y sarcásticas alusiones a pretenciosos, aunque poco afortunados autores sobreviven hasta la fecha), ensayista lúcido e incisivo, poeta de magnífica factura, creador de argumentos magistrales para sus cuentos policíacos o de terror. Un hombre atormentado, huerfáno, con adicción al alcohol desde temprana edad, repudiado por su padre adoptivo, arrastrando penurias económicas, casado con una sobrina doce años menor que él quién sufrió una enfermedad prolongada (tuberculosis) y murió dos años antes que él, constantemente abrumado por deudas, períodos depresivos que lo remitían de nuevo al alcohol (además del consumo del laúdano) murió en circunstancias lastimosas (por decir lo menos) sin que se supiera nunca la causa verdadera de la muerte. En una carta escribió:

"Mi vida ha sido capricho, impulso, pasión, anhelo de la soledad, mofa de las cosas de este mundo; es un honesto deseo de futuro." y en el hospital en donde murió en medio de alucinaciones y delirios se dice que exclamó antes de morir: " " "Lord, help my poor soul" (¡Que Dios se apiade de mi pobre alma!).



Años más tarde, un poeta francés, quién también cuenta en su haber con una infancia infeliz y ninguna comprensión ni apoyo a su vocación literaria, alcanza su primer reconocimiento dentro de las letras al traducir los cuentos de y poemas de Allan Poe, de quién recibe esa influencia para convertirse él mismo en el representante de un movimiento llamado Simbolismo. Su nombre: Charles Baudelaire.***

Desde temprana edad, a la par de su afición por la literatura y el ambiente bohemio, frecuenta prostíbulos (en donde conoce y tiene relación con una prostituta judía de nombre Sarah, quién probablemente le contagia de sífilis, padecimiento que a la postre le ocasionaría la muerte).

Económicamente va de fracaso en fracaso, pero eso no borra que Baudelaire es brillante, de conversación sorprendente, aquí su respuesta cuando su obra más famosa, la recopilación de poemas llamada "Las flores del mal" fue mal recibida y censurada después de su publicación por considerarla, el gobierno francés, obscena y ofensiva a la moral y le fueron recortados seis poemas mientras sufría la censura y el repudio general:

"Todos los imbéciles de la burguesía que pronuncian las palabras: inmoralidad, moralidad en el arte y demás tonterías me recuerdan a Louise Villedieu, una puta de a cinco francos, que una vez me acompañó al Louvre donde ella nunca había estado y empezó a sonrojarse y a taparse la cara. Tirándome a cada momento de la manga, me preguntaba ante las estatuas y cuadros inmortales cómo podían exhibirse públicamente semejantes indecencias."
Y otro comentario más, acerca de la belleza y la percepción:
"...a veces también -y tal es una de las características más interesantes de la belleza- el misterio y (para que tenga yo el valor de confesar hasta que punto me siento moderno en cuestiones de estética) la desdicha.
No estoy diciendo que la alegría no se pueda asociar con la belleza, pero sí digo que la alegría es uno de sus ornamentos más vulgares; mientras que la melancolía es, por decirlo así, su ilustre compañera, hasta tal punto que casi no concibo (¿será mi cerebro un espejo encantado?) un tipo de belleza en la que no haya desdicha."
(de "Fuegos de artificio", compilación de notas que Baudelaire llamaba su "diario íntimo" y que fueron reunidas por su madre y editadas post-mortem en dos títulos: "Fuegos de artificio" y "Mi corazón al desnudo")

Pero también sufre de prolongados períodos de depresión agravados por sus malestares físicos. Para aliviar sus dolores consume opio, toma éter. Murió a los 46 años, en un estado lastimoso y deplorable.




Sólo el círculo de poetas y amigos le mostraron apoyo al llamado "poeta maldito", y entre ellos, alguien llamado Paul Verlaine****, quién a su vez más adelante conocería y se relacionaría con otro joven y brillante poeta que dió muestra de su genialidad (y su poco convencional existencia) desde muy temprana edad: Arthur Rimbaud

Seguiré en otra ocasión con Rimbaud porque me parece que me llevará algo más de tiempo (y además lo merece sin duda)

Luz, 2007


* El Cuervo, el poema más famoso de Edgar Allan Poe, en donde narra la tristeza por la muerte de una mujer (Leonora) y rescata una atmósfera depresiva, sombría y desesperanzada.
** Edgar Allan Poe
(EEUU, 1809-1849) Escritor, poeta y crítico estadounidense, más conocido como el primer maestro del relato corto, en especial de terror y misterio.
***Charles Baudelaire
(Francia, 1821-1867) Poeta y crítico francés, principal representante de la escuela simbolista.
**** Paul Marie Verlaine, más comúnmente llamado Paul Verlaine.
(Francia, 1844-1896) Poeta francés, junto con Mallarmé, es tratado como maestro y precursor por los poetas simbolistas y decadentistas.










viernes, 13 de julio de 2007

LAZARA.




LAZARA


“Y habiendo dicho estas cosas, clamó a gran voz: Lázaro, ven fuera.
Y el que había estado muerto, salió, atadas las manos y los pies con vendas; y su rostro estaba envuelto en un sudario. Díseles Jesús: desatadle, y dejadle ir.”
Evangelio de San Juan, 11-43,44



Lázara llegó un día a nuestra casa de la manera más común, que no por ello menos injusta y cruel: en algún momento, un ser irresponsable e inhumano la abandonó a su suerte y quedó sola con la calle como único refugio.
No sé cuanto tiempo vagó o que distancia recorrió antes de que su cuerpo cansado, herido y enfermo se negara a llevarla más lejos de nuestra calle. Tal vez sintió que el hueco bajo la camioneta de mi padre era un buen lugar para descansar por fin.
Recuerdo muy bien la primera vez que la vi...¡así fue el susto que llevé!


Lázara era un costal de huesos forrado con una piel de elefante, completamente agrietada y seca que, abierta en muchos lugares, sangraba o se desprendía en purulencia. No tenía un solo pelo en su cuerpo. Hecha un ovillo junto a un auto, tan quieta que parecía muerta.
Cuando la vi solté una exclamación más de susto que de sorpresa, Lázara reaccionó y muy despacio levantó su cabeza y me miró...nunca olvidaré esa mirada ¡cuánto me dijo en ese momento! Entre toda su miseria, los ojos de Lázara conservaban la luz de su inteligencia, de su bondad, de su fidelidad; aún cuando entonces se mezclaba en su mirada el miedo, dolor, hambre y un gran sufrimiento físico.


Pensé que alguien de la cuadra la había bautizado como “chupacabras” por su aspecto y su olor. En verdad causaba una impresión desagradable el verla, y eso parecía suficiente razón para que cualquiera la apedreara y pateara tratando de ahuyentarla de la cuadra. Así, durante el día, Lázara levantaba sus huesos y vagaba por los alrededores esquivando golpes y pedradas, y al llegar la noche regresaba al refugio de los autos estacionados en la calle.


Pero sus fuerzas eran pocas y llegaron días en que no pudo alejarse más que unos pocos metros y permanecía echada tratando de pasar inadvertida y evitar así el riesgo de los golpes. Ahí fue cuando la conocí y fue entonces que decidí alimentarla y tratar de que, lo que creímos sus últimos días, fueran menos penosos. Improvisamos entonces un refugio con tablas en la calle fuera de nuestra casa (el olor era penetrante y mi madre se negaba rotundamente a tenerla en su patio), sin embargo nos llevamos gran sorpresa al ver desaparecer por tres veces consecutivas las tablas de su improvisada “casa” (los vecinos, que no soportaban el olor y aspecto de Lázara, no hacían gestos para llevarse los materiales de su humilde refugio). Por otro lado, algunos vecinos preocupados por la salud de sus hijos tomaron la iniciativa de llamar a la perrera para que se la llevara y “limpiar nuestra calle de esa porquería”. ¿Qué hacer?, bueno, pues a grandes males, grandes remedios: en ausencia de mi madre y con las precauciones del caso, le abrimos la puerta de la casa a Lázara y comenzamos lo que sería su largo e increíble camino a la resurrección.


Lo primero claro, un baño, pero tomando en cuenta todo el tratamiento indicado por el profesional para el caso. Así, bajo la gruesa capa de polvo, sangre seca y suciedad encontramos varias cosas: Lázara era hembra, le faltaban todos los dientes frontales, que a juzgar por la fractura, parecía ser el resultado de un fuerte golpe en el hocico; en su vagabundeo había sido atropellada o golpeada y tenía fracturada la pata posterior derecha; también parecía estar en celo pues la vulva se veía algo hinchada y sangraba un poco. ¡Demasiados problemas!, sin contar su terrible desnutrición y su edad, la cual no podíamos determinar con exactitud. Sin desanimarnos decidimos ir paso a paso, resolviendo las situaciones como se fueran presentando.


Después de un mes Lázara había cambiado de piel y el mal olor se había ido por fin. Las opiniones de los médicos veterinarios consultados coincidieron en que no esperáramos milagros: podría quizá mejorar de sus heridas, pero su piel, había resultado tan profundamente dañada que lo más probable era que nunca le creciera pelo de nuevo. Nos conformamos de cualquier modo al ver que parecía un cerdito recién nacido, todo rosado con una piel lisa y suave. Comía con apetito y empezó a engordar y un día –como hierba en el campo- comenzó a brotar una pelusita blanca por todo su cuerpo: ¡sorpresa! Lázara era una Samoyedo de pelo largo que estaba volviendo a nacer.


Todavía quedaban, sin embargo, situaciones que resolver. El celo ya le duraba algo más de tres meses en forma intermitente; nueva consulta y nuevo diagnóstico: tumor vulvar y probablemente quistes ováricos. Ya estaba algo más fuerte, así que Lázara entró al quirófano para que le practicaran la esterilización y le removieran el tumor. No era del todo seguro, todavía estaba débil, y no había manera de saber si su cuerpo maltratado resistiría pero no había opción y con palabras de aliento y sonrisas la despedimos rogándole que volviera sana y salva con nosotros.


Y así lo hizo, regresó a nosotros y rápidamente recobró la alegría, y cuando más tarde fue operada también de su pata, pudo volver a corretear y jugar como un cachorro. Nadie podía reconocer en esa hermosa perra a aquel miserable ser que un día apodaron “chupacabras” y nosotros, al verla así, no dejamos de agradecer que hubiera recuperado su vida.


Lázara murió muchos años después, tranquila y feliz (quiero pensar) rodeada del amor de nuestra familia y de muchos otros compañeritos que al igual que ella también escaparon de la calle y encontraron refugio en nuestra casa.


Lázara llegó a nuestra familia por azar, y por fortuna, tuvimos la capacidad de comprenderlo y aceptarlo y la enorme dicha y el privilegio de disfrutarlo.

Luz, 2007

jueves, 12 de julio de 2007

POEMAS III...




Si me amaras.


Si me amas,

encontrarás que la vida no es ésta,

no ésta cadena de prisas y problemas,

no éste monótono goteo de días y noches,

sin esperanzas, sin recompensas,

no ésta colección de rostros, de máscaras sin sonrisas,

indiferentes y anodinas.


Si me amas,

encontrarás que la vida,

la vida como tú la soñaste: aquel instante eterno,

reino utópico que, aunque deseado, nunca pensaste que existiera,

esa vida,

esa vida está a mi lado

si me amas.


*******************


Al final.


Al final del día me detuve,

las piernas entumidas,

la garganta seca y los ojos enrojecidos y ardorosos

por el polvo y el sol inclemente del camino.


Volví la vista atrás,

nada que recordar,

ni una voz,

o una mano que se agitara al viento para decir adiós.


Miré adelante,

nada que esperar,

ni una luz,

ni señal, ni la promesa de un lugar en donde reposar.


Al final del día,

junto al camino,

cansada y abatida palpé mi soledad.


************************


Libre.


Mientras veo como te alejas me sorprendo.

Parada aquí,

al borde del abismo que se extiende entre la soledad y las promesas me sorprendo.


Las lágrimas resbalan por mi rostro,

y el corazón me duele,

pero una sonrisa también se muestra poco a poco

y parada aquí,

mientras te veo partir,

en el límite del alivio y el tormento soy frío y calor al mismo tiempo, y me sorprendo.


Sonrío al extender mis brazos sin buscarte,

sonrío sin lamentarme.

Cuando abrí mis brazos al soltarte,

volvió mi libertad, surgen mis alas y rompo las cadenas que me tenían atada.



Luz, 2007

miércoles, 11 de julio de 2007

UNIFORMES PARA TODOS...






Cuando cursaba la instrucción básica usaba ese tipo de ropa especial: el uniforme (una-forma). En ese momento no tenía una mayor importancia, por el contrario, era una situación cómoda el no tener que pensar o decidir que ropa usar, ya había una desición tomada y era necesario seguirla a rajatabla. No era una opción, era una obligación.


Pero pasado el tiempo, uno aprende (o en teoría debería aprender) a pensar, tomar desiciones propias y adquirir personalidad e individualidad, guardar el uniforme y definir las reglas de motu propio.


Y conforme se va adquiriendo ese desarrollo, las diferencias con cada persona nos afirman en nuestro propio ser individual: es cierto, todos somos seres humanos, dudosos homo sapiens, pero no iguales.


Pues bien, tal vez ya no sea así (o a mí me parece), de repente la consigna de la modernidad es: ¡queremos ser todos iguales! ¡igualdad para hombres, mujeres y quimeras! ¡igualdad o muerte!


Que paradoja, todo el tiempo luchando por proclamar nuestra individualidad, porque se nos reconozca como alguien especial y único para venir, al final del día, a pugnar por una igualdad entre todos.


¿Y porqué digo esto? Bueno, simplemente que veo a todos los activistas peleando por los derechos de las mujeres, los niños, los minusválidos (perdón, las personas con capacidades diferentes, no sea que los defensores de lo "politicamente correcto" se manifiesten también) los homosexuales, los pro-vida, los pro-muerte, los católicos, los mormones, los vegetarianos, los ....bueno, así ad nauseum. Quieren igualdad, y yo me pregunto: ¿igualdad a qué? o ¿a quién? Perdón, pero somos diferentes..., es ilógico pedir igualdad cuando física, intelectual, social, moral y/o ecónomicamente SOMOS DIFERENTES. Quieren un mundo de paz y felicidad en donde todos seamos iguales; no por favor!, ¿y quién va a determinar los parámetros de igualdad ?, ¿qué se hará con aquellos que no resulten en masa homógenea como todos?, ¿cómo nos vamos a distinguir si todos usamos nuestro uniforme que nos iguale y nos quite nuestra individualidad para hacernos parte del todo colectivo?


"Hemos de ser todos iguales. No todos nacimos libres e iguales, como dice la Constitución, sino todos hechos iguales. Cada hombre, la imagen de cualquier otro. Entonces, todos son felices, porque no pueden establecerse diferencias ni comparaciones desfavorables. (....) Domina la mente del hombre. (...) Y así, cuando, por último, las casas fueron totalmente inmunizadas contra el fuego, en el mundo entero ...ya no hubo necesidad de bomberos para el antiguo trabajo. Se les dió una nueva misión, como custodios de nuestra tranquilidad de espíritu, de nuestro pequeño, comprensible y justo temor de ser inferiores. Censores oficiales, jueces y ejecutores. " *


¿Eso queremos?, masas de seres robotizados que son "felices" mientras no haya aquellos que salgan de la norma, obedeciendo todos a una "moda" que se vuelve ley y de la que nosotros mismos nos volvemos guardias y jueces, porque bajo el trasfondo de defender a las minorías, parádojicamente se aglutinan renunciando voluntariamente a su individualidad en pro del "reconocimiento" no de sí mismos, sino de su "grupo".

No lo sé, dicen que el hombre es un animal de sociedad por naturaleza. Que necesita vivir en grupos para desenvolver mejor todo su potencial; estoy de acuerdo. La soledad y el aislamiento debieran ser también opciones de libre albedrío para quién esté dispuesto a tomarlas, pero de igual manera, aún viviendo o conviviendo en sociedad, ese mismo libre albedrío, esa libertad que también debiera ser innata, no tendría porque perderse, ni abandonarse. Por más que resulte fácil, cómodo o sencillo; por más que nos proporcione una tranquilidad, seguridad, felicidad el que otros decidan por nosotros y formar parte de una masa amorfa, no deberíamos ponernos el uniforme y salir a pedir con singular alegría la tan llevada y traída "igualdad para todos".


Luz, 2007.


* Farenheit 451, Bradbury, Ray.

Ray Bradbury
(EEUU, 1920)
Escritor estadounidense de ciencia ficción, conocido ante todo por sus novelas y colecciones de relatos, entre las que destacan El hombre ilustrado (1951), Fahrenheit 451 (1953), ambientada en una sociedad futura donde la palabra escrita está prohibida, y El vino del estío (1957). Crónicas marcianas (1950), una novela sobre la colonización y conquista de Marte, es la más famosa de sus obras y consolidó su posición como principal autor de ficción científica.





lunes, 9 de julio de 2007

HADA...




MAGICA MUJER.
Los árboles se preparan. Los troncos viejos y carcomidos por el tiempo sienten correr en su interior el torrente de la savia viva y perenne. La hierba crece por segundos y los tallos de las enredaderas abrazan a las rocas, a los troncos; se confunden entre sí mismas en una explosión de verdor.
La tierra desprende el vapor de su propia molicie, humores de mineral y fungus, humedad de lluvia retenida, calidez de seno fecundo y fértil.
El rumor del viento entre las hojas canta un himno sin estrofas ni compases, más solemne que una sinfonía sacra y tan sencillo como el balbuceo de una criatura. Los rayos del sol, al extenderse poco a poco van dando color a la maleza que proyecta mil y un tonos distintos de verdes, ocres, amarillos y naranjas.
Todo se prepara como en un gran escenario. El árbol, la roca, el viento y la naturaleza entera lo saben sin que nadie lo haya escrito o determinado en un calendario o reloj. Ellos lo saben y están listos esperando una vez más el momento, y mientras tanto, preparando y preparándose para el prodigio.
Llega por fin la tarde, y el viento se detiene, el concierto de rumores enmudece, la vida queda en suspenso un instante para presenciar el prodigio de sí misma, porque al atardecer, cuando todo alrededor ha cumplido la misión de prepararse a tu venida, es que apareces: mujer mágica, que eres tierra y aire, y agua y fuego, y carne y sueño.
Al atardecer el sol es cobre fundido entre tu pelo.
Sus rayos se filtran por entre los mechones descuidadamente caídos en tu frente y enmarcan de fuego vivo tus rasgos.
Al atardecer, mientras el día se acaba, tú renaces convertida en ninfa, en hada, ser étereo e intangible de formas vagas e imprecisas, increíbles y fantásticas.
Te vuelves aire y agua, y fuego, y tierra húmeda y cálida con aromas de savia y perfumes que embriagan.
Criatura de la selva y de la noche, sueño que dormita entre mis manos esperando el momento de volver a la vida, de palpitar, de sentir y respirar a la par de la brisa nocturna que envuelve de sombras a la tierra.
Eres luna, estrella, niebla que entre la niebla juega y se disipa y se evapora y vuelve de nuevo cambiando entre mil formas.
Eres aire y agua y fuego, y eres tierra húmeda de rocío y cálida de sueños y promesas.


Luz, 2007

domingo, 8 de julio de 2007

PERLA NEGRA...







La conocí entre un montón de personas a cual más disímbolas con una sola cosa en común tal vez que nos unía a todos: la necesidad de compañía.


No fue, como aquellas novelas o cuentos, o leyendas en donde se habla de la atracción a primera vista, más bien fue un proceso que se llevó tiempo, aprecié siempre sus comentarios breves, inteligentes, mordaces, lapidarios.


Fue precisamente esa cualidad la que hizo que me fijará un día con más atención, y a la siguiente ocasión.., y a la siguiente. Sin saber exactamente como fue, un día me encontré saludándola efusivamente y procurando seguir su charla, o más bien sus pensamientos en voz alta que siempre me provocaban una sonrisa, y me hacían admirar su enorme capacidad para ironizar, analizar, y con el mínimo de esfuerzo reducir al ridículo casi a cualquiera.


Alguien me sugirió un día que tal vez la razón por la que procuraba su simpatía era para verme libre de sus ataques (tal vez fuera así, a nadie le gusta ser tomado como objeto de burla en turno) el caso es que me dí cuenta que me resultaba además de simpática e interesante, alguien con quién me entendía también. Y así, con un mucho de interés de parte mía, y un más de buena voluntad de parte de ella (que de hecho ha sido siempre tan independiente que no necesita de la aceptación general, ni tampoco le afecta por lo mismo el rechazo de nadie) , empezó nuestra amistad.


Cuando me dijo su nombre, y tomando en cuenta su apariencia, me pareció exótico y adecuado. Un nombre que sonaba a trópico, a fogatas y sonidos de tambores en noches de rituales junto al mar, un nombre que hablaba de mezclas de razas y costumbres. Un nombre hermoso que tenía algo de mar, sal, sangre cálida y ojos llenos de la magia de las costas africanas y las islas caribeñas.


Pero cuando yo la conocí, no usó su nombre, ella llevaba un pseudónimo con el que me acostumbré a relacionarla...y reconocerla. Y ese nombre, que para algunos es falso quizá, para mí es, sin duda alguna, el que mejor la describe. Porque ella es un objeto precioso que viene del mar, una gema tan rara que atrae y que a la vez nos causa un poco de temor por su naturaleza única y misteriosa. Ella es, ciertamente, una Perla Negra.




Luz, 2007.




jueves, 5 de julio de 2007

MEXICANOS AL GRITO DE...FRIDA...??




¿Qué oculto y no siempre favorable móvil nos lleva a entronizar y/o sacralizar a ciertos personajes como paradigma de una determinada condición o virtud?

¿Cuál es la razón que nos impulsa a creer en estos becerros de oro y quemar en su altar el incienso del fanatismo, el patrioterismo a ultranza y ofrecer el sacrificio ¡faltaba más! de todos aquellos que no profesen nuestra fé?


Este año se cumplen cien años del nacimiento de la pintora mexicana Frida Kahlo* . Para mí, fue siempre una mera referencia cultural aprendida desde los días de escuela en donde nos hablaban desde los sitios arqueológicos hasta el movimiento muralista mexicano, ahí se hacía mención de esta mujer cuyo desarrollo artístico estuvo determinado en gran parte por una serie de trágicas y lamentables circunstancias personales.

De unos años a la fecha, el trabajo (pero más aún la vida) de esta pintora ha cobrado gran auge a nivel mundial por cuanto se ha tornado en una especie de moda relacionada con lo "mexicano" a nivel "folklore autóctono" (eso desde mi humilde punto de vista). Y ahora, dado que se cumplen estos cien años de que nació, se ha convertido en una "presencia" constante en el entorno que me parece que llega ya a la exageración.


No soy, ni creo serlo nunca, crítica de arte ni tampoco estudiosa del comportamiento social. Pero como decía Juan Rulfo en algún rincón de su Pedro Páramo: "dejénme siquiera el derecho de pataleo que tienen los ahorcados", permitáseme pues, "patalear" mi fastidio de ver, leer y oír las loas y reverencias a doña Frida hasta en la sopa.


Por lo que a mí me alcanza, esta mujer sintetiza en su obra algunas de las más arraigadas obsesiones de los mexicanos, a saber: la autocompasión, el sufrimiento como destino, y un malentendido espíritu de rebeldía que suele devenir en radicalismos y hasta fundamentalismos extremos.

Constantemente en su obra nos encontramos con las obligadas referencias a su condición física, sus operaciones, dolores, operaciones, recaídas. En lo personal, creo que son en todo caso, muy valiosos todos esos cuadros figurativos en donde hace retratos y bodegones con técnica poco pulida pero que con el tiempo (la práctica hace al maestro) fue depurando.

Pero de alguna manera lo que más atrae, aquello por lo que ha sido elevada a la calidad de objeto de culto e ícono de la "mexicanidad", es precisamente por aquel discurso de "la mexicana sufriente que se rebela contra la adversidad cantando y bebiendo tequila, aunque al final el destino trágico se cumpla en ella"

En estricta justicia, deberé reconocer que muy probablemente doña Frida misma no haya pensado (o planeado) el convertirse en "figura de moda" (sería bastante parádojico, puesto que según los datos que se tienen militaba entre aquellos que precisamente iban en contra de todo aquello), pero ciertamente, hoy día la figura de esta pintora se vuelve un artículo de consumo más, empaquetado y listo para exhibirse en cualquier aparador de tienda.


Y tal vez, aún todo esto no sería cuestión de llamar la atención, o mover a reflexión -al fin y al cabo, cada quién consume la "cultura" en donde le parece mejor. El hecho es que pareciera ser que todos, en nuestra condición de "mexicanos-patriotas-orgullosos-de-nuestra-idiosincrasia" deberíamos rendirle una especie de culto reverente y -por lo menos- inclinar la cabeza respetuosos ante su sacra imagen retratada tantas veces en su agonía como una moderna "mártir del arte"


En su nombre hoy se organizan mesas redondas, coloquios, especiales, documentales, películas, exposiciones, se desempolvan objetos guardados en el museo que lleva su nombre (habilitado en la casa donde vivió) y se analizan hasta los más pequeños utensilios que usó, las cartas, la ropa, los muebles, ¡los corsés ortopédicos!, (se trata de venerar, cualquier reliquia es buena para el caso)


Pues bien, tal vez yo, que siempre me he considerado patriotera ad maximum, no lo sea tanto. Estoy harta de tener a Frida Kahlo entre los símbolos patrios, no me parece "la genio de la pintura que México esperaba", no creo que su vida deba ser vista más que como la de una mujer que vivió y estuvo ligada a personajes de un período histórico de este nuestro México y que por sus circunstancias particulares tuvo una visión priviligiada de esa época y de alguna manera capitalizó -y bien- la oportunidad de dejar constancia con testimonios pictóricos y escritos.

Y dicho lo anterior, espero desde la defenestración popular, el linchamiento en la planca del zócalo, o la excomunión de todo el gremio "artístico e intelectual" del país. No me importa, de todos modos, su objetivo se ha cumplido: ¿no estoy yo misma dedicándole ahora mismo toda ésta parráfada infame a su memoria?


Luz, 2007



* Frida Kahlo
(1907-1954)


Nació y murió en Coyoacán, Distrito Federal. Su verdadero nombre era Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón. En 1925 experimentó un trágico accidente al ser prensado por un tranvía urbano el autobús de madera en el que viajaba. En 1929 contrajo nupcias con Diego Rivera de quien se divorció en 1940 para volverse a casar con él un año después. Fue maestra de pintura en la Escuela de Artes Plásticas, y miembro del seminario de Cultura Mexicana. En 1938 montó su primera exposición individual en la Julien Levy Gallery de Nueva York.

lunes, 2 de julio de 2007

EL ALMA...




Decía mi abuela -cuya sabiduría es una de esas cosas de la vida que no por inexplicables son menos reales y asombrosas- que no se tomaba una foto porque en ello se le iba un pedazo, si no es que toda el alma.

Y entonces me parecía a mí que la abuela sufría la enfermedad de la familia, es decir, que estaba bastante loca aunque no lo pareciera o por lo menos no fuera tan evidente.


El alma.


Pasado un tiempo, lo relacionaba con algo misterioso y vagamente amenazante y aterrador, obra y gracia de otra frase oída a la abuela: las ánimas del purgatorio.

-Qué es ánima?

-Son las almas de los que ya murieron.


Alma-ánima.


Por ese mismo camino del "descubrimiento empírico" vine a dar que el alma debía ser algo intangible, indeterminado, imposible de cuantificar y del que lo único "cierto" que se sabe es que ahí está, en algún lugar de nuestro cuerpo físico compartiendo el mismo lugar en el espacio.

Pensamiento que, después razoné, viene a contradecir alguna de las miles de leyes cientifícas que desconozco, a saber, aquella que enuncia que ningún cuerpo puede ocupar el lugar de otro en el espacio.

Ah, pero el alma no es cuerpo, bueno no...¿o sí? ¿Alguien ha visto un alma? ¿y que tal un alma/ánima en pena? Y la expresión: "me volvió el alma al cuerpo", querría significar tal vez que el alma es una parte de ese cuerpo, como el corazón, el cerebro, una mano?

Pero nadie habla de corazones que penen, ni de hígados perdidos.

Si alguien dice: "es un desalmado" (que no tiene alma), aún así lo vemos caminar entre nosotros. No es lo mismo que decir: "esa persona no tiene pulmones", la lógica indicaría que no podría andar transitando por la vida.

Lo que parece es que sin alma se puede vivir, pero ¿sin hígado?


Así que volviendo al principio: Alma-ánima.


Debe ser, sin duda, algo valioso. De tal suerte que habría que cuidarlo aún más que a los ojos, el corazón o los riñones. "¿De que te sirve ganar el mundo si pierdes tu alma?" Vamos, nadamenos!, un alma entonces vale muchísimo más que cualquier riqueza material (por lo menos en este nuestro pequeño paraíso terrestre)

Y debe ser, de algún lugar debe venir también aquella expresión: "por estar, tener, poder, hacer...etc., le vendería mi alma al diablo"

Y entonces, ¿qué es el alma? ¿viene dentro de nuestro paquete genético de adn? ¿Se puede predecir con regular o mediana exactitud cómo es, o será, o se desarrollará nuestra alma sabiendo la media filiación de nuestros padres, abuelos, tronco genealógico?

Como el carácter ¿será susceptible de modificarse? ¿agriarse? ¿quebrantarse? ¿engrandecerse?


De etimologías conozco lo mismo que de la teoría del caos: nada. Pero en algún lugar leí que alma viene de una raíz latina: anima y está a su vez de una familia que significa hálito, soplo, y se refiere a aquello que anima, da vida o determina la escencia de un ser vivo.


Entonces, mirando y remirando la viejísima y única fotografía de mi abuela, deseo de todo corazón que su alma no haya quedado apresada en ese cartón y que por el contrario, libre de su envoltura corporal sea ahora ese soplo vital que a veces creo percibir cuando me acuerdo de alguna de sus proverbiales sentencias, miro el tronco de la higuera que plantó y en donde nos improvisó el primer columpio, o alguien me dice, como ella solía hacerlo: eres el alma de judas.


Luz, 2007

domingo, 1 de julio de 2007

POEMAS II...








Un sueño.

Un día soñé
Que la mano de un ángel me tocaba,
Una voz celestial, una suave caricia,
Un caudal de ternura para mi alma.

Un día soñé
Que mi oscura existencia iluminaba,
Una luz tan intensa, una flama tan cálida,
Una lluvia dorada de esperanza.

Un día soñé
Que el amor y la dicha me esperaban,
Un ángel, una luz, un toque, una mirada,
Un día soñé,
Que a mi lado, por fin, tú te encontrabas.






¿Quién eres?

¿Eres tú amor?
La sonrisa del ángel que soñé
¿Eres tú amor?
Miradas de esperanza,
Voces que suenan a rezos, a plegarias

¿Eres tú amor?
Serás por fin aquel que yo he buscado, esperado,
Anhelado en tantas y tantas
Noches desveladas.

¿Eres tú amor?
O es tu fantasma,
Nuevamente tu sombra,
El eco de tu ausencia dolorosa,
La voz callada de palabras de amor nunca escuchadas
Y el amargo sabor de mi copa de lágrimas.






Quisiera.

Quisiera escribir, y al hacerlo,
Ser yo misma una frase, un suspiro, un pensamiento,
Que puede al mismo tiempo
Quedar como una huella en un cuaderno,
O volar como una hoja a capricho del viento.

Un suspiro, un pensamiento,
Que acerque mi corazón al tuyo
Y toque tu cuerpo con el susurro cálido de un beso.

Quisiera conocerte,
Entrar a tu mente como entran las palabras,
Y saber como piensas y entender tus silencios,
Y compartir contigo esperanzas y sueños.

Quisiera ser como el viento, el agua, la luz del sol o el sonido del trueno,
Sin fronteras, sin límites,


Abarcar de una vez el cielo, el mar, el mundo entero,
Para llegar a ti, inundar tus sentidos y al hacerlo,


Sentir que somos uno: agua y fuego, tierra y viento, luz y sombra al mismo tiempo.






Mi Amor.

Sabes cómo es mi amor?
Venero de agua clara
Del que puedes beber, saciar toda tu sed sin temor de agotarla.

Sabes cómo es mi amor?
Perfume de flores y maderas
Especies y hojarasca, fragancias ancestrales y esencias olvidadas.

Sabes cómo es mi amor?
Suavidad en mi piel
Humedad en mi boca, la pulpa de una fruta que no has probado nunca.

Sabes cómo es mi amor?
Lluvia fresca de besos
Que acarician tu rostro, que te envuelven el cuerpo deslavando tus miedos.

Sabes cómo es mi amor?


La herida de un relámpago
Rasgando el negro manto de tu cielo nublado.
Sabes cómo es mi amor?
Sabes..., que tanto te amo?






Luz, 2007