jueves, 29 de mayo de 2014
PERLA
A veces, puede sentirse una impotencia muy grande ante diversas circunstancias de la vida.
Una de ellas, es la distancia que nos separa de alguien que está cercano a nuestro corazón, un amigo o amiga (nuestra familia del alma) quién, por alguna causa se encuentra lejos.
La vida, acaba absorbiéndonos. El trabajo, las ocupaciones, el círculo en el que nos desenvolvemos nos hace olvidarnos del día a día de nuestro amigo lejano..., pero siempre, en ese lugar que ocupa en nuestro corazón y en nuestro pensamiento, una pequeña luz amarilla, como un aviso, está parpadeando y nos pregunta: "¿cómo estará?, ¿qué hará en estos momentos?, ¿me habrá olvidado?"
Pero hay un momento en el que esa distancia nos agobia. Es la ocasión en que sabemos con certeza que esa persona está atravesando por un momento difícil, por un dolor, por una caída..., es ahí en donde nos encontramos bastante inermes ante la imposibilidad de dar nuestra compañía real, nuestro abrazo solidario, nuestra mano para sostener la suya.
Es doloroso saber que nuestro hermano, o hermana se encuentra abatido, llorando tal vez porque de repente la carga le resultó demasiado pesada, demasiado abrumadora para sus hombros. Y sucede que para nosotros es una doble dolor, el de ellos y el de nuestra propia impotencia.
Pero hay algo que es cierto. La fuerza de nuestro pensamiento y de nuestro cariño tiene que manifestarse en esos momentos. La luz de nuestra mente, de nuestro amor debe resplandecer en ese momento y ser como la luz del universo, que atraviesa distancias infinitas y llega hasta lugares insospechados llenándolo todo con su brillantez y su calor.
Yo quiero pensar que es así, más que pensarlo, lo creo con todas las fuerzas de mi ser para que se manifieste y llegue hasta donde mi querida amiga, mi hermana del corazón pueda sentirla y sepa que estoy con ella.
Esto es para tí mi querida amiga. Ten por seguro que esto pasará y desde aquí, te extiendo mi mano, te abrazo con fuerza y te sostengo en todos esos momentos en que necesitas paz y consuelo.
Te quiero.
luz.
jueves, 15 de mayo de 2014
CENSURA O NO CENSURA, ESE ES EL DILEMA.
Una pequeña reflexión acerca de lo que últimamente tiene muy indignados a todos los que frecuentan el internet, las redes sociales, y los periódicos y/o noticieros de tendencia izquierdosa.
Me refiero a la ley de medios en donde -a decir de todos estos "expertos" en el tema, el gobierno (ese ente maligno que hoy por hoy se encarna en el presidente en turno) está por: -1o. quitar el internet según su gusto, necesidad o capricho y -2o. censurar todo lo que quiera de este que -se dice- es el único medio libre de expresión de la ciudadanía.
En fin, este, como todo comentario propio aquí expresado, es la opinión de una persona completamente ignorante de los tejes y manejes de las altas esferas del poder, no tengo la información de todo lo que en esos círculos privilegiados se maneja (como seguramente lo tienen todos los que opinan acerca.., supongo), pero me vienen algunas ideas:
1o. ¿qué cantidad de personas en México tienen acceso a internet?, es decir, vamos a las colonias marginales de las grandes ciudades.., ¿cuántos adultos, adolecentes y niños pueden acceder a una computadora, a internet...? Ni hablar de los pueblos y las comunidades en el interior de la república.., segura estoy de que en muchos casos, ni siquiera saben bien a bien que significa eso de "internet", esto no es algo que deba enorgullecernos, pero, es una realidad.., entonces.., ¿de verdad es este el único medio libre de expresión de la ciudadanía? ¿cuál...?
2o. la siempre multicitada censura. Sin negar que exista, porque, como en todo lugar del mundo la hay, tampoco estoy segura de que ese ente diabólico llamado "gobierno" esté efectivamente dispuesto a tomar acciones tan descaradas y drásticas como esas. Y no lo creo, no porque esté convencida de la "bondad" de las autoridades, simplemente no necesitan hacerlo. Su labor, creo yo, está en otra parte, en una labor que han venido haciendo hace muchos años, décadas.., una labor que les ha permitido dejar de preocuparse por la cuestión de la censura y dejársela a... ta-tán... la ciudadanía!
Sí, ¿que curioso, no? pero es verdad. Aquí el tema no es que el gobierno tenga que censurar nada. No sé si lo han notado, pero nosotros, las personas comunes y corrientes, los ciudadanos de a pie, somos los más fieros censores, jueces y verdugos de nosotros mismos.
Y de esto me vengo convenciendo cada vez más al darme cuenta del uso (y abuso) que se le da a este medio al que -curiosamente- ahora defienden como si fuera la panacea.
Cómo hay estadísticas para todo, muchas de ellas nos revelan que la mayoría de las personas con acceso a internet, lo usan para estar atentos en las llamadas "redes sociales", y ese uso de las redes, generalmente es para intercambiar saludos, enterarse de "noticias" de farándula o de la llamada "prensa rosa", para contar chistes o hacerse adictos a juegos y actividades que les absorben tiempo y -en muchos casos hasta dinero.
¿Leer? lo menos que se pueda y en el ínter, escribir también lo menos. ¿Ortografía, reglas gramaticales, datos fidedignos? Por favor...!! si no estamos en la escuela, (es lo que alegan la mayoría cuando alguien osa señalar que la letra "k" no tiene que ver nada con la "q" )
¿Debate? ¿Intercambio de argumentos...? Ah caray! y eso ¿conqué se come?, aquí sólo hay de dos sopas: estás conmigo o estás contra mí.., y si es lo segundo, agarráte, porque te suelto toda la artillería pesada de majaderías, amenazas, y ataques cibernéticos (ahora conocidos como "cyber-bullyng", "trolls", y otros bonitos anglicismos)
Somos los primeros censores de nosotros mismos. Nos ponemos la camisa de "hipsters", "izquierdistas", "intelectuales", "anarquistas", "geeks", etc., y nos dedicamos a descalificar y atacar a quién no piensa como nosotros.
Ahora tenemos a un nuevo dios: el internet y queremos verlo como el único medio "libre", pero se nos olvida algo importante. El internet, como la tv., como el cine, el radio..son sólo eso: medios. Los que los utilizamos (correcta o incorrectamente) somos nosotros, las personas. Somos nosotros los que tenemos que ser libres y pensantes primero.., sí eso sucede, eventualmente no deberiamos necesitar ningún medio.., o por lo menos, no deberíamos verlo como "la salvación". Mientras no cambiemos nuestras forma de pensar y actuar, lo que hagan los gobiernos tendrá relativamente poco que ver con la libertad y/o la censura, porque, ¿de qué nos sirve contar con un portal hacia el mundo entero, hacia el conocimiento universal, si no salimos de un juego de dulces de colores? ¿si nos da flojera leer (ya no digamos escribir) más de tres renglones? ¿si constantemente aducimos que "las lenguas evolucionan" para justificar nuestra ignorancia y pereza para expresar coherentemente una idea, y preferimos usar un dibujo o un par de letras para tratar de hacernos entender?
Sólo una reflexión y para terminar, algo de mi libro de cabecera que escribió este señor hace ya un buen tiempo, pero que si no les suena conocido, es que en verdad ya estamos más allá del bien y del mal...
" Los libros, según dijeron los críticos snobs, eran como agua sucia. No es extraño que los libros dejaran de venderse, decían los críticos. Pero el público, que sabía lo que quería, permitió la supervivencia de los libros de historietas. Y de las revistas eróticas tridimensionales, claro está. Ahí tienes, Montag. No era una imposición del Gobierno, No hubo ningún dictado, ni declaración, ni censura, no. La tecnología, la explotación de las masas y la presión de las minorías produjo el fenómeno..."
Farenheit 451, Ray Bradbury.
luz, 2014
miércoles, 14 de mayo de 2014
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