Me dijeron
-Pasaron muchos años.
-¿Años? sí, creo que fueron años. ¿Muchos? no recuerdo ahora, quizá sí.
Tal vez no fueron tantos después de todo, ahora me parece que fue ayer apenas.
Tal vez no fueron tantos después de todo, ahora me parece que fue ayer apenas.
De todos modos hay algo que está mal. La verdad no sé a qué viene esto. No recuerdo como fue que nos reencontramos; qué pudimos hablar o cuándo.
Y ahora estoy por dar este paso definitivo. Concretar aquel sueño por el que entonces, hace años (¿o ayer?) hubiera empeñado mi alma al diablo.
Y ahora estoy por dar este paso definitivo. Concretar aquel sueño por el que entonces, hace años (¿o ayer?) hubiera empeñado mi alma al diablo.
Y no lo creo. No lo creo, y aún más: no lo quiero. Esta no soy yo, y no eres tú. Quiero reconocerte y no te encuentro; ni en tus palabras, ni en tu aspecto, ni en la parte más verdadera y cierta que es la que dejaste en mi alma.
Se acerca la hora y me invade cada vez más la desconfianza, ahora ya casi angustia. Pasan los minutos y me parece que voy a cumplir una sentencia, que voy camino a una ejecución.
Me pregunto tantas cosas...¡espera! ¿porqué volviste?, ¿para qué...?
-
Estoy cansada es todo. La noche fue una sucesión espantosa de recuerdos. ¿Pesadillas? no, sólo los pensamientos que se volvieron demasiado reales. Un fantasma que pensé enterrado y olvidado cobró vida, y fue tan vívida su presencia que durante toda la noche me tuvo tomada de la mano, contagiándome su soledad, su angustia.
Una aparición que me trajo de regreso todos aquellos pasajes que me costó tanto remontar. Y no sólo eso, los impregnó con un sentimiento de dolor, de melancolía y miedo como nunca había sentido.
Un mal sueño, el día se encargará de llevárselo.
-
-Pasaron muchos años.
-¿Años?, ¿quién habla?
-Ha pasado mucho tiempo, ya no recuerdas...
-Sí, ahora recuerdo, disculpe, pero recién ahora me doy cuenta que efectivamente ha pasado algo de tiempo.
-Tiempo y distancia. Te ocupaste de que la distancia también fuera bastante. ¿Estás bien?
-Sí, estoy bien, no se preocupe, dígame...
-...
-Y eso,...fue, ¿cuándo...?, ¿anoche...?
-
-Me dijeron que quiso hablar conmigo.
Dicen que casi al final de su agonía se levantó en su cama pronunciando mi nombre.
Dicen que en el último esfuerzo aferró la sábana arrugada con unos dedos descarnados como garfios llamándome con la poca voz que le quedaba, y que mientras luchaban por recostarlo de nuevo murmuraba: "perdón" y "te amo"
Eso me dijeron hoy, cuando hablaron conmigo -después de tantos años- para avisarme que había muerto.
Y esa es la razón de mi viaje, voy de regreso a ese panteón en el que creí que había sepultado el pasado, pero desde donde un fantasma regresó por mí para que me asegure que quede bien muerto y enterrado por fin. Voy de regreso a México, a la patria que abandoné huyendo de sus fantasmas, sin darme cuenta que esos fantasmas viajan con nosotros, no importa el tiempo, ni la distancia.
luz, 2017
Y esa es la razón de mi viaje, voy de regreso a ese panteón en el que creí que había sepultado el pasado, pero desde donde un fantasma regresó por mí para que me asegure que quede bien muerto y enterrado por fin. Voy de regreso a México, a la patria que abandoné huyendo de sus fantasmas, sin darme cuenta que esos fantasmas viajan con nosotros, no importa el tiempo, ni la distancia.
luz, 2017

