viernes, 22 de febrero de 2013

VOLVER


Regresaste para decir adiós.
Volviste del olvido. ¿Olvido...? solamente el tuyo, que de mi parte, sólo había sido ausencia.
Pero regresaste para decir adiós.
Una palabra, una sola, que sin embargo te llevó días y algunas noches para atreverte a pronunciarla.
Volvieron los juramentos de amor; las protestas del cariño más sincero; las excusas; los "porqués" y la repartición de culpas: a Dios, al destino, a la vida...
Pero aún así regresaste.
Para decir adiós... Una palabra, una sola, que ni siquiera pudiste pronunciar.
Tuve que sonreír  -hacer de nuevo, un nudo amargo y doloroso con mis lágrimas-, sonreír, sí, y decir:
"Qué bueno ha sido verte amor,
...adiós."



luz, 2013