jueves, 16 de julio de 2015

MAMÁ

Mi soledad era soportable porque estaba ese ángel a mi lado.
Ella me ayudó (sin yo estar suficientemente consciente) a saber que no sería aún el momento de encontrarnos. A resistir los días, y más que nada las largas noches añorándote.
Ella regresó a su lugar junto a Dios, ¿yo? me quedé aquí, porque, evidentemente, el cielo no es para mí...

luz, 2015.