martes, 18 de febrero de 2014

19 DE FEBRERO











Todo comenzó en Febrero de 1965 (gran año, jeje) 
Un bebé que se negaba a nacer, una madre primeriza que deseaba mucho un hijo y que casi estuvo a punto de no verlo. 
Un par de abuelas que fueron nodrizas y nanas mientras que ese bebé recién nacido pudo conocer al fin a su valiente mamá...
Hace ya 49 años de ese día, la niña que nació ese día, hoy hace uso de una sorprendente tecnología y escribe trozos de su historia para compartir con amigos que, cercanos a su corazón, algunos se encuentran bastante lejos físicamente.
También escribo para esas abuelas que me acompañaron durante los primeros años de mi vida, para mi valiente madre que hasta la fecha sigue anteponiendo su vida para preservar la mía (gracias mi gumi.. Dios te bendiga), para mi papá, uno de tantos héroes que no reciben honores, que no se les levantan monumentos, pero que son hombres íntegros a carta cabal y que lucha todos los días para que su familia tenga todo lo necesario y más (gracias papá gumi.., Dios debe tener ya tu lugar al lado de sus ángeles en su paraíso porque te lo has ganado hace mucho tiempo)
Escribo para agradecer a Dios por mi familia, mi familia de sangre, mi familia del corazón; por la vida que me ha dado hasta ahora, que está llena de bendiciones (las mismas que muchas veces no alcanzo a valorar); por las alegrías, por las tristezas, por los fracasos y los triunfos, todo lo que me ha hecho la mujer que soy ahora.
Ese bebé sigue ahí, la niña, la adolecente, la mujer..., 49 años, gracias Dios por todas tus bendiciones; gracias a mis gumis; gracias hermanos queridos: Jorge, Raúl, Reyna...; gracias a mis familiares de sangre y gracias a mi familia del corazón. Gracias por estar, por formar parte de esta historia que está completando un año más...
Gracias...
lucía 




luz, 2014

viernes, 7 de febrero de 2014

7 DE FEBRERO





Hoy es tu cumpleaños.
Que destino éste, el que nos hace encontrarnos con un desconocido que a partir de entonces, sin saber exactamente en que punto, se vuelve parte de nuestra vida. Aún cuando ya no esté al lado.
Aún cuando sólo haya sido una millónesima partícula de tiempo (dentro de los parámetros del universo) en la que hayamos convivido, aún -increíble circunstancia en nuestro caso-, cuando nunca nos hayamos visto, escuchado, tocado...
Que destino éste, el que nos haga llegar a ciertas fechas y una alarma en el cerebro y el corazón se encienda y nos recuerde que no es una fecha cualquiera, no es un día ordinario...
Que destino éste.., el que nos haya obligado a separarnos a tal grado, que aunque sigas grabado a fuego en mi alma, tenga que escribir: feliz cumpleaños en un blog que probablemente nunca leerás, pero que si no lo hago así, algo en mi interior sentiría que estoy traicionando, por más que sólo seas un recuerdo.
Feliz cumpleaños.






luz, 2014