jueves, 6 de septiembre de 2007

DRAKE



-"¿Que nombre hubiera sido más apropiado entonces?", me preguntaste y yo no supe entonces que responder.

Me imaginé que así como te había visto, en la primera impresión, al primer golpe de vista que trata de abarcarlo todo y al final acaba siendo solamente una emoción, un destello, una imagen que inmediatemente se aleja y deja únicamente el recuerdo de unos ojos, un color de pelo, una sonrisa..., así, de esa manera, no se me ocurría otro nombre que no fuera el de un pirata.

-"¿que tal Drake?", te dije

Y te reíste, "Drake, suena como a un pirata" respondiste.


Y sí, la intuición, el azar, el destino, o todo junto, o quizá nada de ello al final me indicaron que habías llegado de un lugar lejano. Donde las reglas y la moral son otras. Donde los términos y las definiciones adquirían un tono diferente y traían -como la brisa del mar- el sabor metálico y salado que se percibe en la playa cuando se acerca una tormenta...o por las tardes, cuando la marea sube y el mar nos da muestra de que puede ser cruel y despiadado.


-"No creo que ese nombre sea apropiado -añadí entonces-, parece que no te queda del todo, creo que no puedo pensar en otro nombre que no sea el que tienes"

Y seguiste riendo, "pero entonces ¿cómo es que me dices que mi nombre no es apropiado?" seguías sonriendo (más con los ojos que con la boca) mientras divertido esperabas mi respuesta.


Y ya no dije nada, aparte la mirada y -repentinamente seria- me quedé pensando en un horizonte lejano, bajo un sol deslumbrante y el azul del mar que se fundía en la lejanía con el cielo; y en ese vasto espacio, entre los mil reflejos del sol sobre el espejo del agua, un antiguo barco velero, alejándose de tierra al impulso del viento que hinchaba sus velas; y en la proa, sonriendo al sentir la brisa y los rayos del sol sobre el rostro, un hombre, ese hombre extraño e inexplicable, al que yo un día pensé en llamar "Drake".
Luz, 2007


No hay comentarios.:

Publicar un comentario