
"Quiero ver,
quiero entrar,
nena, nadie te va a hacer mal, excepto amarte.
Vas aquí,
vas alla,
pero nunca te encontrarás al escaparte.
No hay fuerza alrededor,
no hay pociones para el amor, ¿donde estás?, ¿dónde voy?
Porque estamos en la calle de la sensación, muy lejos del sol, que quema de amor.
Te doy pan,
quieres sal,
nena, nunca te voy a dar lo que me pides.
Te doy Dios,
quieres más, ¿es que nunca comprenderás a un pobre pibe?
Esas motos que van a mil,
sólo el viento te hará sentir, nada más, nada más.
Si pudieras olvidar tu mente frente a mí, sé que tu corazón diría que sí.*
Es el título de una canción, una canción de un grupo de rock argentino llamando Serú Girán.**
Claro que eso, hace unos seis meses, yo no lo sabía.
Recuerdo que un día, entre un intercambio de mails con saludos, comentarios y archivos de canciones llegó esta. La persona que me lo envío, me hizo una breve explicación de quién era el grupo y como había sido (y sigue siendo) un ícono de la cultura musical moderna en Argentina. Escuché la canción..., luego otra vez y otra. Creo que fue uno de esos momentos en que algo te toca una fibra interna que, o no sabías que ahí estaba, o bien, hacía tanto que no volvías a ella que casi habías olvidado que existía.
El caso en fin, fue que me conmovió de una manera singular. Pienso tal vez que pudo haber influido en mí, el hecho de que la persona que me envío la canción de marras, estaba en ese tiempo a punto de pasar a tomar posesión de un lugar privilegiado en mi vida. Y a resultas de eso, en su manera delicada e inteligente para encontrar el mejor camino al corazón, eligió la música.
A partir de entonces, tomé un especial cariño e interés por esta canción, "nuestra" canción, a pesar de que tantos miles se adjudicarán también el posesivo. Una melodía sencilla, una letra que parece no decir mucho, pero, a final de cuentas ¿qué es lo que hace importante a una canción? ¿a un poema? ¿a un atardecer? ¿a una simple flor? No creo que sean, por cierto, canones estéticos pre-establecidos. Alguien por ahí, dijo un día, que la belleza se encuentra en la mirada del espectador. Ergo, puede también ser el oído, el gusto, el tacto..., los sentidos todos y al mismo tiempo la ocasión, el momento, la circunstancia, el lugar.
Y en ello entonces, entra casi cualquier manifestación física que se nos ocurra: un atardecer, un paraje, una frase, una melodía, un sabor, una textura...casi cualquier cosa. Pasa que en este caso, no hablamos de una manifestación de la naturaleza solamente; una melodía, un poema, una pintura, implican el concurso de otro ser humano que tuvo la iniciativa o "inspiración" para crear algo que puede competir con lo que ya existe de manera natural. El hecho es que no todos tienen el ¿don?, la oportunidad, la facilidad o el genio de concurrir con presición o exactitud al encuentro de todos o la mayoría de estos factores (iniciativa, sensibilidad, genio, ocasión y facultades) y es así que pocos pueden llegar al gusto de tantas personas con su obra.
Alguien por ahí opinará que ciertamente, un grupo de música de rock no pudiera compararse con un artista de la talla de Mozart, Bach, o Chopin (por ej., y ya que de música hablamos), pero bueno, toda proporción guardada, no creo que la emoción, el sentimiento y la "comunión" que se alcanza por una multitud en un concierto de rock, tenga nada que envidiarle a un concierto de alguno o de todos aquellos grandes de la mal llamada música clásica.
En fin, que Serú Girán fue un grupo que, como sea, marcó una etapa importante y ha logrado perdurar en el gusto de muchos que de siempre los han conocido..y tan bien lo hizo, que trasciende su época y sigue impresionando a los villamélones como yo que recién empiezan a saber de su trayectoria.
Gracias a Seminare por acercarme los oídos y el corazón a sorpresas tan agradables y emotivas.
"...sé, que tu corazón, diría que si..."
Luz, 2008
* Seminare, David Lebón
Albúm Serú Girán, 1978
Para escuchar y mirar el video click en http://youtu.be/fXFelvyUXpo
** Serú Girán
Charly García: teclados y voz
David Lebón: guitarra y voz
Oscar Moro: batería
Pedro Aznar: bajo
"Apodados "los Beatles criollos", Serú Girán tiene como mayor virtud haber dado el paso fundamental para que el rock pasara a ser masivo. Si bien no es la primera "super-banda", es la primera que logra llegar tanto a las clases bajas como a la media-alta, "a los rockeros y a los chetos", para utilizar el léxico de la época. Con records de ventas y espectadores en sus shows, este grupo consiguó también fusionar varios estilos musicales, para alcanzar un sonido muy particular, característico de esta transición entre décadas." de rock.com.ar, el sitio de rock argentino.
Charly García: teclados y voz
David Lebón: guitarra y voz
Oscar Moro: batería
Pedro Aznar: bajo
"Apodados "los Beatles criollos", Serú Girán tiene como mayor virtud haber dado el paso fundamental para que el rock pasara a ser masivo. Si bien no es la primera "super-banda", es la primera que logra llegar tanto a las clases bajas como a la media-alta, "a los rockeros y a los chetos", para utilizar el léxico de la época. Con records de ventas y espectadores en sus shows, este grupo consiguó también fusionar varios estilos musicales, para alcanzar un sonido muy particular, característico de esta transición entre décadas." de rock.com.ar, el sitio de rock argentino.
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