
Ofertorio.
Toma mis lágrimas, no tengo más que darte.
Toma la sal de mi cuerpo:
desnudo, desmayado, casi muerto.
Toma mis manos, vacías y descarnadas.
Toma la ausencia de mi alma,
los ecos tristes, de mi risa olvidada.
Toma mi corazón,
ese cáliz vacío que apuraste hasta el fondo
y apartaste después, argumentando hastío.
Toma mi amor, si todavía queda algo...,
el último aliento que perdura.
Toma todo eso y llévalo a tu lado.
El último presente que te obsequio,
Que sea tu recompensa
Que ese amargo recuerdo vaya siempre contigo.
Que no haya para ti, el perdón del olvido.
*********************************************
No lloro por tí.
No lloro por tí
que al fin y al cabo
otros vendrán a mí.
Otros rostros,
otros cuerpos,
otras voces distintas
me hablarán como tú.
Y volveré a escuchar
tiernas voces de amor;
mi piel despertará
y vibrará con otro
compartiendo también
las horas de pasión,
cómplices del deseo:
uno solo en la entrega.
No, no lloro por tí
que al fin y al cabo
de lo que te llevaste
tengo yo hasta los bordes mi corazón colmado
Sigo abriendo mis brazos,
desplegando mis alas
y tengo aún el coraje de lanzarme
sin miedo a probar otros labios.
No lloro por tí
que sin dudarlo
otro llegará al fin.
Y cuando abra la puerta
nuevamente confiando,
nuevamente dispuesta,
encenderá con besos las cenizas que hoy dejas.
No, ¿lo ves?
no lloro por tí
y si lo piensas
eres tú,
...tú, el que debiera deshacerse de pena.
luz, 2009
Llorar como huida , como respuesta , como…sin necesidad de justificar la sal de cada lagrima , la razón que presta el liquido reguero.
ResponderBorrarTus lagrimas son palabras haciendo las veces de cauce y caudal sin culpar a nadie de que las miradas puedan ser cristales en cuyo vaho se puedan escribir nombres…sueños.
Un placer leerte.
Besos
Ethan