
De nuevo otra aportación de la sala Poesías&Poetas..., me dijeron hoy, que todos los que ahí escriben son buenos.., por el sólo hecho de escribir. Bueno, por supuesto que estoy de acuerdo en que el compartir una parte de tu interior requiere, desde luego, de una buena dosis de valentía y determinación. Pero yo, que no soy tan generosa como Ethan, (de hecho no soy NADA generosa) paso por un filtro -muy rudimentario y subjetivo, claro- lo que ahí leo..y lo que pasa por el filtro es lo que aquí me traigo, como un sigiloso trofeo para admirarlo a mis anchas y también compartirlo con quién tenga la amabilidad de visitarme.
En fin, que aquí está mi personal selección de este día.
La tarde es nublada, la lluvia próxima se respira
Me faltas.
Sería delicioso aspirar la lluvia,
mirarla atado a tu cintura de manos y labios,
mojado de tu cabello, veridico en tu piel.
No estas y yo hago
el ejercicio diario de pensarte,
de traerte en la boca saboreando tu nombre,
de rozarte la piel con la insistencia de mi memoria.
Estoy nublado de ti,
eclipsado de tu imagen,
ansioso por atraparte la voz en mi espalda
y tus párpados cerrados en mi vientre.
de hacerte tormentas en los muslos
y luego recorrer
tus playas descalzando mis temores.
Te quiero. Me gusta decirte: te quiero,
es como desgajar una mandarina,
disfrutar su aroma,
preparar los sentidos para aquilatarla.
Decirte te quiero es preámbulo
de mi fe en ti, de mis ganas de ti,
de mi espera por ti.
Es hacerme tuyo y no darte mas espacio que mis brazos.
Te deseo. Tengo este maleficio en las venas
de desearte a toda hora, de fraguar minutos encendido de ti
Llevo esta voluntad que te sirve,
que aguarda tus ordenes, tu grito, tu susurro
Te extraño. Te haces ausencia
y me siento con el corazón en taquicardia,
algo roto.
Comienza ese rotor de añoranzas,
esa soledad abrasiva,
Me bañas de melancolía
y me convierto en un cuentasegundos,
en un visor de tus amaneceres.
Estoy con la tarde nublada,
buscándote en este día de penumbra.
Esperándote.
Con un cirrus de besos listos
para hacerse aguacero en tu carne.
Manuel.
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