jueves, 17 de enero de 2008

POEMAS VII






La vida mía, este pozo profundo de amargura


esta eterna pregunta sin respuesta.


La vida mía, el extender mis brazos a la nada


el buscar sin descanso la salida.


La vida mía, atravezar a oscuras el abismo


tropezar, aferrarse, caer sin fuerzas.


La vida mía,


¿se puede llamar vida?




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La noche pasa con ojos cerrados para no verme.


La noche,


negra,


fría,


lejana en su silencio, cercana a mi soledad


aún ella me muestra su desprecio.


Y paso yo a través de ella,


y cierra los ojos soberbia


y avanza inexorable,


aún ella, lejos de mí.




**********




¿Donde estás?,


¿cómo?,


¿con quién?


¿Donde tus ojos, tu sonrisa?


¿donde tus manos, tu imagen toda?


¿donde tus caricias?


Llena estoy de tí, de tus recuerdo


y no podría dejar morir en mi tu imagen,


no podría arrancar de mí la poca luz de vida que poseo.


¿Pensarás en mí?


¿sentirás por mí tan sólo un poco de lo que yo siento?


Es mi vida un serie de preguntas,


"¿me recuerdas?


¿en mí piensas?"


preguntas todas sin respuesta


porque no estás aquí, cerca de mí


porque nunca estarás para responderlas.




**********




Días como estos,


en que la tristeza y la desilusión me llenan por completo,


días secos,


vacíos,


que agotan la poca esperanza que poseo.


Días que parecen siglos,


que me siento envejecer y morir por dentro


como un páramo desierto que se desquebraja y se cuartea


enseñando sus entrañas secas y sin vida.


Días como estos,


en que ni siquiera acude el consuelo del llanto,


de poder desahogar aquel nudo salobre y amargo que me obstruye por dentro.


Días negros,


aciagos,


días de dolor,


días de miseria.


Días como estos,


en que la idea de la muerte no es temida


porque la siento fría y voraz hurgando en mi interior,


arrancando la fé, la luz, la vida.


Días como estos,


en que desearía tanto estar junto a tí,


simplemente,


estar viva.




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Luz, 2008








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