
Uno sueña y desea...espera y deja su confianza
en las manos de un destino feliz
que el mismo sueño nos inspira.
Y a veces, esa inocente confianza,esa serena tranquilidad de la fé pura
nos sorprende cualquier día al abrir los ojos
y percibir a nuestro lado, el tenue perfume
de la flor que sólo en sueños vislumbramos.
Háblame,
tócame el alma con el eco de tu voz;
estoy aquí, no hay trampas, no hay engaños, no hay desconfianza ni recelo
mientras espero por tí..., por tus palabras.
Viento fresco que trae los aromas del mar y de la noche,
que revuelve mi pelo, que juega con mi falda y me envuelve en su rocío de sal,
trae hasta mí sus versos, sus sueños, sus deseos.
Con mis ojos cerrados puedo verle
igual que yo, oteando el horizonte atento al murmullo de mis pasos,
al pálido reflejo de la luna que ilumine mi sombra,
al crujir de las hojas del camino que delate mi paso hacia su encuentro.
Asi que háblame, háblame amor que estoy aquí, esperando por tí..,
siempre esperando por la palabra "amor" que brote de tus labios.
luz, 2010
Hola Luz:
ResponderBorrarLuego de revisar el comentario que me dejaste hace como tres meses --- jajaja--- he sido invadido por un sentimiento que me ha impulsado a escribirte y agradecerte.
He propuesto la idea, porque aún estoy en la escuela, de crear un CÍRCULO LITERARIO o de AFICIONADOS A LA LITERATURA con el fin de que muchos de mis amigos que posean este talento puedan mejorarlo mucho más rápido que yo.
No es por justificarme, pero a estas alturas me molesta mucho la mediocre educación de mi institución...
En fin, mil gracias por tu inspiración y suerte con todo lo que te dispongas a hacer.
Octavio