
Morirás al fin,
lejos de mí
y de tí.
Morirás,
cuando dejen mis labios de pronunciar tu nombre
cuando mis ojos ciegos dejen de reflejar en tí mi luz.
Morirás,
y entonces, en el breve instante antes que tu recuerdo
se desvanezca en el crepúsculo del día,
me volverás a ver,
te volveré a encontrar;
sombras agonizantes,
tú
y yo...
Pero no sabrás de mí,
no recordaré nada de tí,
y asi, por fin, morirás.
luz, 2010
Hola querida LUZ...
ResponderBorrarq hermoso escribes... muchas felicidades... sigue escribiendo.. tú q tenes ese regalo maravilloso
de hacerlo.. de hacer q las letras tomen vida...cuando compartes lo q escribes....compartes mucha LUZ.. amor...pasión.. gracias amiga!!
te mando un fuerte abrazo... con muchooooooo cariño...
Espero q me reconozcas... eh. poziiii!!