
No hay hora más larga que ésta,
al filo del amanecer,
en el negro cerrado de una noche que vió morir
la luz de sus estrellas,
esperando..,
esperando por un amanecer que llegará sin duda,
pero, ¿...cuándo?
No hay hora más larga, más oscura...
que ésta,
sin poder adivinar si aún vivo.., si estoy muerta,
suspendida en el limbo espectral de mis tristezas.
luz, 2010
excelente poema, esta vida no es mas que una sucesión de "horas eternas", lo importante es que a final de cuentas son horas que, inexorablemente...pasan.
ResponderBorrarun beso grande.