jueves, 29 de mayo de 2014
PERLA
A veces, puede sentirse una impotencia muy grande ante diversas circunstancias de la vida.
Una de ellas, es la distancia que nos separa de alguien que está cercano a nuestro corazón, un amigo o amiga (nuestra familia del alma) quién, por alguna causa se encuentra lejos.
La vida, acaba absorbiéndonos. El trabajo, las ocupaciones, el círculo en el que nos desenvolvemos nos hace olvidarnos del día a día de nuestro amigo lejano..., pero siempre, en ese lugar que ocupa en nuestro corazón y en nuestro pensamiento, una pequeña luz amarilla, como un aviso, está parpadeando y nos pregunta: "¿cómo estará?, ¿qué hará en estos momentos?, ¿me habrá olvidado?"
Pero hay un momento en el que esa distancia nos agobia. Es la ocasión en que sabemos con certeza que esa persona está atravesando por un momento difícil, por un dolor, por una caída..., es ahí en donde nos encontramos bastante inermes ante la imposibilidad de dar nuestra compañía real, nuestro abrazo solidario, nuestra mano para sostener la suya.
Es doloroso saber que nuestro hermano, o hermana se encuentra abatido, llorando tal vez porque de repente la carga le resultó demasiado pesada, demasiado abrumadora para sus hombros. Y sucede que para nosotros es una doble dolor, el de ellos y el de nuestra propia impotencia.
Pero hay algo que es cierto. La fuerza de nuestro pensamiento y de nuestro cariño tiene que manifestarse en esos momentos. La luz de nuestra mente, de nuestro amor debe resplandecer en ese momento y ser como la luz del universo, que atraviesa distancias infinitas y llega hasta lugares insospechados llenándolo todo con su brillantez y su calor.
Yo quiero pensar que es así, más que pensarlo, lo creo con todas las fuerzas de mi ser para que se manifieste y llegue hasta donde mi querida amiga, mi hermana del corazón pueda sentirla y sepa que estoy con ella.
Esto es para tí mi querida amiga. Ten por seguro que esto pasará y desde aquí, te extiendo mi mano, te abrazo con fuerza y te sostengo en todos esos momentos en que necesitas paz y consuelo.
Te quiero.
luz.
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