
Hace tanto que dejamos de importarnos
que fuimos tomando nuestro rumbo por senderos
cada vez más alejados
nuestras voces que solían ser susurros amorosos y callados
por la distancia,
por el desgano,
se hicieron palabras estridentes.., tanto,
que lo mejor fue sellar nuestros labios
y dejar que el silencio siguiera cavando
el foso profundo que nos ha separado.
Increíble que un día, no hace mucho,
nos hubiera parecido inconcebible el
pasar un sólo día sin encontrarnos
sin hablarnos,
sin mirarnos...
hoy lo increíble es que pasen los días
uno tras otro,
las semanas
y nosotros sigamos aquí, como si nada
sin preguntar, sin extrañar, sin lamentar...
Me duele lo que fue nuestro amor
me duele tanto,
este pobre cádaver que se pudre a la intemperie
y nosotros aquí,
a su lado
le miramos sin hablar y nos decimos que
no hay tal.., que sigue estando,
todavía...
Y aún frente al despojo maloliente y descarnado
nos hablamos sin mirarnos y decimos: "aún te amo"
y esas miradas ausentes y escondidas
y esas palabras huecas y anodinas
son un golpe más para el caído,
y sal sobre la herida de mi alma compungida.
Habría que enterrarlo,
habría que tomar todo ese desdén,
toda la indiferencia,
toda el cansancio, el hastío y la pereza
conque lo torturamos (y acabamos matándolo)
..y ponerlo sobre él, como un sudario
y dejarlo ahí, enterrado, seguir nuestro camino
y olvidarlo.
luz, 2009
Si, seguir nuestro camino.., pero solos, sin aquella espina perenne en el corazón que se remueve cada vez que te miro.., o que me llamas..
Decir adiós, y que asi sea...
No hay comentarios.:
Publicar un comentario